fanfic_name = Siempre cuidaré de tí

author = Shiloh

dedicate = Al dueño/a de esta página que nos da la oportunidad de publicar nuestros fanfics.A mi novio a quien quiero mogollon.A Lylou que me animó a publicar esto,A quienes l vayan a leer y me den su opinión(porfa), a mis padres y a todos aquellos que me quieren y me aguantan.

Rating = sleeping_bags

Type = Romance

fanfic = SIEMPRE CUIDARÉ DE TI

Disclaimer:Mulder, Scully, y el resto del equipo, no son míos , que más quisiera yo.

Pertenecen a Carter, a la fox y etc etc

Dedicatoria:Para todos aquellos que vayan a gastar unos minutillos en leer mi primera publicación.Para Lylou que me animó a hacerlo, para mi novio, y para todos los que me quieren y me aguantan

Feedback:Escribidme please, quiero saber vuestra opinión.

OFICINAS DEL F.B.I

16- 12 ? 1999

(Mulder y Scully están investigando una caso .Scully está en la oficina encargándose de los comienzos porque Mulder está en casa con gripe)

S-(Cogiendo el teléfono) Mulder?

M-Siii (Mezclado con un gruñido)

S-No te habré despertado

M-Emmm no, tenía un lapicero en la boca, estaba haciendo unas anotaciones sobre el caso

S-Por Dios Mulder quieres dejarlo, ya me estoy encargando yo, tienes que descansar

M-En realidad tenemos que descansar los dos

S-Tienes razón Mulder .Recogeré algunas cosas e iré a ver como estás

M-Está bien Scully, prometo no moverme de aquí

S-Hasta ahora entonces

APARTAMENTO DE FOX MULDER

(Scully llega al apartamento de Mulder, aparca, coge su maletín y sube hasta el piso de Mulder, abre con su llave, entra hasta el salón, deja las cosas y se dirige a la habitación de Mulder .Cuando llega a la puerta ve a Mulder en la cama tratando de esconder las carpetas sobre el caso).

S-¡Mulder, eres incorregible. ¿Pero qué te he dicho?!

Mulder pone cara de niño pequeño al que están regañando

Scully se acerca hasta él y le toca la frente

S- Creo que tienes fiebre Mulder

M- Te equivocas Scully, es el humo que desprenden mis neuronas cuando trabajo

S- Mulder?

M-Está bien Scully, descansaré, te lo prometo .Pon lo que me hayas traído en un vaso con un poco de agua, me lo tomaré y dormiré como un niño bueeeeeno

S-Antes quiero echarte un vistazo para ver como estás

M-¿Va a examinarme doctora Scully?

Scully hace caso omiso al comentario y abre un pequeño maletín del que saca un termómetro y un fonendoscopio

S- Aaaaa (y pone el termómetro en la boca de Mulder)

Mientras coge con las manos la campana del fonendoscopio y la calienta durante un rato .Después ayuda a Mulder a quitarse la chaqueta del pijama.

Trató de evitarlo, pero no pudo dejar de mirar su torso, cultivado en los pocos ratos que sus ocupaciones le dejaban libres en la piscina a dos manzanas de su casa .Aún recordaba la primera vez que fueron juntos porque él la invitó .Le llamó la atención la gracilidad de movimientos de su compañero en la piscina .Entonces pensó que tenía semejanza con los hipopótamos, tan torpe en tierra y tan ágil en el agua. Ahogó una sonrisa a la vez que sacaba el termómetro de la boca de Mulder y se disponía a mirarlo, para después mirar a Mulder con cara de enfado.

S-Tienes 38 de fiebre Mulder

Mulder se encoge de hombros como diciendo.: Vale, me doy por vencido, tienes razón, ¿Pero acaso tengo yo la culpa?

S-Veamos que tal esos pulmones

Se coloca el fonendoscopio en los oídos y se incorpora apoyando una mano en el hombro de Mulder.

S-Respira hondo

Y con la otra mano pasaba de un punto a otro tal y como le habían enseñado a hacer en la facultad. ¿Cuántos años hacía de aquello?- pensó-.Las autopsias me están haciendo olvidar lo más básico .Continuó por la espalda y cuando llegó al costado inferior Mulder ya no pudo más .Se revolvió y comenzó a reírse.

S- Mulder, ¡Estate quieto!

M-Lo siento, me haces cosquillas

S- Ayyy

Al menos lo que había oído no le preocupó en exceso, algo de congestión y murmullo, pero nada importante

M-¿Y bien, doctora?

S- Has cogido una buena gripe Mulder, pero saldrás de esta, y?., lo siento, pero lo que te he traído no es para tomar

Deja a un lado el fonendo y el termómetro y saca del maletín una ampolla y una jeringuilla. Mientras la llena Mulder protesta.

M-Vamos Scully .Seguro que hay cientos de medicamentos, con cientos de colores y ricos sabores ¡¿y me tienes que traer esto?! .Y trata de ocultarse bajo las sábanas

S- Venga Mulder, no seas crío

M-Nooo, no quiero

Y Scully se ve obligada a saltar sobre la cama, atraparle, y obligarle suavemente a que se de la vuelta

S-Es un pinchacito de nada Mulder, ni lo vas a notar

Con mucho cuidado coge la goma del pantalón de su pijama y comienza a bajarlo .Mulder nota sus manos suaves y cálidas en su piel.

M- Tú lo que querías era dejarme con el culo al aire.

S-Ohh, vamos Mulder, no digas tonterías

Baja una pequeña parte de su pantalón, lo suficiente para que no le entorpezca y con mucho cuidado clava la aguja e introduce poco a poco el medicamento.

Mulder deja escapar un quejido lastimero, pero lo cierto es que no ha notado más que un leve cosquilleo. Además le está gustando la sensación de tener a Scully encima de él, inmovilizándole .Y para terminar con sus pensamientos nada inocentes, se imagina a Scully besando la parte que acaba de pinchar, como en aquella película que le prestó Frohike. Pero enseguida vuelve a la realidad y la nota levantarse. Claro, ella era su compañera .Dana Scully nunca haría aquello.

Se da la vuelta, la ve recogiendo su chaqueta del pijama y le ayuda a ponérsela. Ahora se quedan los dos frente a frente. Scully aún sujeta el cuello de la chaqueta con ambas manos para colocarlo.

Ya he visto esa mirada antes, piensa Mulder. Ahora me darás un beso en la frente como siempre, me desearás buenas noches y te irás. Olvídate de mi frente Scully, concéntrate en mis labios.

Y como si las palabras de Mulder hubieran sido dichas en voz alta, o como si hubiera podido leer su pensamiento, Scully se acerca poco a poco a Mulder y deposita un beso en sus labios.

A pesar de que había pensado en aquella escena justo una décima de segundo antes a Mulder le pilló por sorpresa completamente. Ninguno de los dos dijo nada.

Finalmente Scully respira hondo y se levanta de la cama.

S-Ahora tienes que descansar, Mulder

M-Scully?.

S- Dime Mulder

M- Gracias por cuidar de mí

S- No tienes que dármelas, se que tu harías lo mismo por mí

Dos horas mas tarde Mulder se despierta y mira a su alrededor buscando a Scully .Se lleva una mano a la frente y nota que ya no tiene fiebre. Acto seguido se lleva la mano al lugar del pinchazo de antes y le recorre un cosquilleo al recordar como las manos de Scully habían estado antes en ese mismo lugar, empujando tímidamente el pantalón de su pijama.

Retira a un alado las sábanas y se dirige al salón.

Allí estaba Scully. Tumbada en el sofá, sin los zapatos, sin la chaqueta, sólo con la falda y una camisa blanca entallada ahora arrugada.

Se paró en el umbral de la puerta para mirarla.

Era increíblemente bella. La recorrió con la mirada de los pies a la cabeza. Delicada, sutil, perfecta en todos los detalles. Nunca la había mirado así y estaba empezando a sentir cosas que hacía tiempo que no sentía como una mujer.

Se detuvo a mirar sus labios y recorrió los suyos con la lengua, tratando de recordar el beso que le había dado antes. Al hacerlo apreció que aún quedaba un ligero sabor a carmín. Pero aún más. Inspiró el aire de la habitación. Olía a ella, una mezcla de Scully y retazos de un perfume puesto aquella mañana .La oía respirar, calmadamente, como a un niño. Y la veía mucho más allá de lo que tenía delante. La estaba viendo sin ropa, en la misma posición en la que estaba. Dos versiones de un mismo cuadro, como ese de un pintor español de cuyo nombre no lograba acordarse ahora. Sus sentidos se habían potenciado

Avanzó con decisión hasta ella y se agachó para cogerla en brazos. Era ligera como una pluma. Hundió su cabeza en la curva de su cuello y depositó un beso. Ni siquiera eso, fue un leve roce, y ella se despertó.

En lugar de sobresaltarse Scully parpadeó suavemente y le dedicó una sonrisa.

S- ¿Qué haces Mulder?

M- Te llevaba a mi cama, allí estarás más cómoda.

Scully se aferró a su espalda y ocultó su rostro contra su pecho, un gesto que él tomó como: Está bien, llévame donde quieras.

Recorrió el corto pasillo, pasó por la puerta con cuidado de que las piernas de ella no se golpearan contra el marco y la depositó delicadamente sobre la cama.

Cuando ya se había dado la vuelta para dirigirse al salón y continuar con el trabajo ella le llamó

S-Mulder

M-Dime Scully

S- ¿Te sientes mejor?

Él se había acercado a la cama y se había sentado. Ella por su parte se había incorporado, poniéndose de lado sujetaba su cabeza con la palma de la mano.

M- Mucho mejor, ya no tengo fiebre, mira.

Y cogiendo la mano de Scully la llevó a su cara.

M-Eso que me has puesto ha sido milagroso.

La mano de Scully comenzó a descender desde su cara a su hombro, recorriendo el brazo, su espalda, hasta llegar a la goma del pantalón

S-¿Te duele?

M-Si me sigues tocando de ese modo no?

M- Scully? te?

S-Schsss, Mulder, lo sé.

Y le dedica su más amplia sonrisa antes de volver a unir sus labios a los de él.

Al principio fue sólo contacto, pero poco a poco la boca de él comenzó a abrirse y a demandar con su lengua que la de Scully le acogiera.

Ahora jugaban el uno con el otro, y la respiración se había vuelto más acelerada. Mulder se separó un momento y depositó un beso en la frente de Scully

S-¿Ese tipo de besos no suelen ser cosa mía?

M- Te quiero Scully

S- Yo también te quiero Mulder

M-¿Estás segura Scully?, mi enigmática agente Scully

S- Hasta el final mi Mulder el siniestro.

Ahora le tocó reír a él antes de volver a besarla. Su boca era cálida, suave, se entendían perfectamente el uno al otro, como si antes de esa vez lo hubiesen hecho cientos de veces.

Scully siempre había imaginado que Mulder besaría bien, pero la forma de besar de él sobrepasaba todo lo imaginable. Él siempre había pensado que sus labios serían carnosos, electrizantes, pero en realidad parecían algodón de azúcar deshaciéndose en su boca.

M- Scully? -dijo- al tiempo que comenzó a besarla en el cuello y desabrochaba su blusa.

Ella gimió y él imprimió mas velocidad desabrochando los botones

Scully no quería quedarse en inferioridad, así pues buscó los botones de la chaqueta del pijama de Mulder y los desabrochó también. Lo tuvo fácil, después del "chequeo médico" de antes, Mulder sólo había abrochado uno y además estaba a medias. Él le ayudó a sacarse la chaqueta y cuando estuvo fuera la tiró a un lado de la cama.

Incorporó a Scully y le acarició el cabello. Ella comenzó a besarle el cuello y a acariciarle la espalda mientras Mulder le quitaba la camisa y desabrochaba su sujetador.

Una brisa procedente de la ventana hizo que los dos se estremecieran.

Muy oportuno-pensó Scully-disimulará el rubor que estoy sintiendo.

Desde luego no era la primera vez que estaba así con un hombre, pero con Mulder estaba siendo completamente distinto. Siempre había sido rápido, con más o con menos amor, pero siempre rápido. Sin embargo Mulder se deleitaba con cada detalle. Pasión, amor, dulzura, miedo, alegría, vergüenza, lujuria, deseo, ternura y compenetración. Un decálogo de sensaciones y de sentimientos con cada beso y con cada caricia de Mulder

Pero lo que más la excitaba era saber que él, con su innata habilidad para introducirse en la mente de los demás, sabía perfectamente lo que ella estaba sintiendo, y le daba exactamente lo que quería, donde lo quería y en la medida que lo quería.

La estaba desnudando, sí, pero con Mulder la desnudez iba más allá del echo de ir quedando se poco a poco sin ropa. Estaba desnudando su alma.

Con las yemas de los dedos Mulder recorrió la espalda de su Scully notando cómo al hacerlo provocaba un escalofrío en la piel de su compañera.

La hizo situarse encima de él tomándola por la cintura, colocándola en el lugar exacto de su anatomía que por razones obvias empezaba a tener vida propia.

Se preguntó porqué aquello no le habría pillado con unos vaqueros bien fuertes que disimularan un poco mas las reacciones de su cuerpo. Era una erección como otras tantas había tenido en su vida, pero estaba siendo diferente. Supongo que es así ?pensó- cuando estás con la persona a quién realmente amas y esa persona es Scully, alguien que en lugar de tomarse aquello como lo que era, una reacción masculina , trataría de hacerte un maldito análisis de próstata.

M-Las caderas antes que las manos, ¿recuerda agente Scully?

Ella se acercó a su rostro, y con un susurro le dijo a Mulder

S-¿Es al señor bate a quién estoy notando debajo de mi?

Los dos comenzaron a reír .Parecían haber vuelto al instituto. Aquellos eran chistes de quinceañeros. Tal vez Scully no era tal y como se había imaginado. Los dos estaban disfrutando con aquel juego y se estaban dejando llevar perfectamente.

Las manos de Mulder continuaron acariciándole la cabeza y la espalda hasta que fueron bajando poco a poco a la cremallera de la falda de Scully. La bajó e introdujo las dos manos por dentro.

M- He oído, Doctora Scully, que la mejor forma de curar un buen gripazo es sudar mucho bajo las sábanas? ¿Quieres ayudarme con el tratamiento?

S-Te garantizo Mulder que acabarás completamente curado.

Cogió a Scully por la espalda y la giró quedando él de nuevo dominando la situación. Mientras la besaba empezó por acariciar sus pechos, bajó hasta la cintura y comenzó a retirar la falda. Scully se arqueó para ayudarle. Ahora ella sólo llevaba puestas unas braguitas negras.

Scully comenzó a guiar sus manos hasta el pantalón de Mulder para quitárselo. Cuando lo consiguió Mulder quedó completamente desnudo.

Mulder por su parte no podía dejar de mirar a Scully. La acarició con miedo de romperla. Inclinó su cabeza y la besó lenta pero apasionadamente mientras que con una mano libraba a Scully de la única prenda que los separaba.

Se colocó delicadamente entre las piernas de Scully, controlando el peso de su cuerpo para no aplastar a su compañera.

S-Después de todos estos años juntos, Mulder, te voy a demostrar como no siempre la verdad está ahí fuera?

Y con un gesto de asentimiento Mulder comenzó a penetrar a Scully. Notaba su calor y su caricia entorno a él.

Scully echó hacia atrás la cabeza. Notaba un calor como no lo había notado en su vida, deseaba gritar, llorar de alegría, sin embargo abrió los ojos y miró fijamente a Mulder mientras él la colmaba.

Mulder sostuvo esa mirada mientras avanzaba lentamente.

Cuando estuvo dentro de Scully se puso a la altura de su boca y comenzó a besarla .Los jadeos de Mulder se confundían con los gemidos de Scully. Mulder se retiraba y volvía a entrar una y otra vez. A medida que el ritmo se aceleraba Scully se arqueó para aumentar la presión allí donde lo deseaba, justo allí. Pero de repente Mulder fue parando, cesaron los besos y se quedó mirándola con ternura. Las gotas de sudor resbalaban por su frente.

Entre jadeos y luchando por recuperar la respiración a un ritmo normal Scully hablo por fin.

S- Oh? Mul? der?. Se?que? te he dicho cientos de veces que te estés quietecito, pero no ahora, mi amor

M- Mi amor? mmmm que bien suena eso. Sólo quería grabar este momento en mi mente para siempre, convencerme de que esto está siendo real.

Scully sonríe y levanta ligeramente la cabeza al tiempo que pone su mano en el cuello de Mulder para atraerle hacia abajo y besarle. Le acaricia el pelo y le susurra

S- Dame la mano y terminemos esto juntos.

Mulder sonríe, toma la mano de Scully y la coloca por encima de la cabeza de ésta, mientras entrelaza sus dedos con fuerza. Vuelve a besarla y Scully le siente moverse dentro de nuevo.

Scully permaneció inmóvil al principio, pero poco a poco se acompasó a los movimientos de Mulder. Comenzó a gemir, concentrada en su propio placer, ese placer que Mulder sabía proporcionarle. Se apretó aún más contra su boca cuando él aceleró el ritmo y los gemidos que escapaban de su garganta aumentaron de volumen y de intensidad.

Ambos estaban cerca del clímax. Mulder tuvo la impresión de que perdería el control de un momento a otro y de pronto todos sus nervios se tensaron, se aferró aún más a la mano de Scully y ajeno a todo lo demás notó intensas oleadas que los envolvieron a los dos .Unos minutos después, Mulder se desplomó sobre Scully

M- Te quiero Scully. No se que haría si te perdiera.

S- Yo también te quiero Mulder. Siempre ha sido así y no vas a perderme. Nunca

Afirmó con lágrimas en los ojos. Lloraba emocionada, no sólo por el amor que sentía por él, sino también por la tensión tan repentinamente liberada después de tanta agitación

Mulder giró, se separó de Scully lentamente y se tendió de costado. Secó las lágrimas de Scully delicadamente y la besó. Se abrazó al cuerpo desnudo de ella y cerró los ojos. Notó que Scully se movía para coger la sábana y arroparle.

S- Me gusta verte desnudo Mulder, pero vas a coger una pulmonía si no te tapas un poco.

M-Estoy bien Scully, nunca en mi vida había estado mejor

S- Lo mismo digo

Poco a poco el sueño les fue venciendo a ambos y así, abrazados, pasaron el resto de la noche juntos.

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