Cualquier comentario (¡por favor háganlo!): elenautreraescritoresARROBAhotmail.com  
DISCLAIMER: Ya saben, forma parte de la mente creadora de Chris Carter, (que será el culpable de que me de cnacer por radiación televisiva.) 
No se de que tipo es, pero supongo que tiene O18W y la verdad esto me parece absurdo, ya que yo (la autora!!!!!) apenas tengo 16 años, pero en fin. 
Resumen: Leán todo el texto no sean flojos. 

TEMOR O REPRESIÓN??? 

El abrumador día de la agente Scully, se reflejaba en 
el obscuro del aquel traje que escondía sus tan femeninas 
formas, pareciera como si en realidad, el trabajo la pusiera 
frente a una encrucijada calcinante, como si la rutina le 
estuviera carcomiendo, era como si se congelara aún más el 
frío corazón de la reina del hielo. 

Iba caminando por los pasillos, veía los mismos 
rostros de siempre, de hecho no esperaba encontrarse con 
ningun tipo de sorpresa, sólo que sabía que su corazón 
necesitaba una pequeña llama, que le despertara del letargo 
que venía viviendo desde hacía varios años. De repente, una 
voz glopeó sus oídos, haciéndola reaccionar con una 
sensasión estremecedora en el vientre, era una voz nueva 
para su articulado archivo de información. 

-Agente Scully.... Soy el agente Taylor,, investigador 
de crimenes violentos, de la oficina de asesinatos en 
serie.Vengo solicitando su ayuda. 
-Buenos días agente, ¿le parece si vamoss a mi oficina? 
( mi oficina, jamás pensé que diría eso, no sé porque pero 
después de tantos años, ahí, jamás la he sentido realmente 
mía) 
-De acuerdo, pase usted primero. 
El camino, se hizo mas corto de lo acostumbrado, 
quizás era por la nueva compañía, que por cierto la ponía un 
tanto nerviosa, ya que tanta seguridad en un hombre, siempre 
es muy dificil de manejar. 

-Me parece que aquí estaremos bien....Aggente, él es mi 
compañero: Fox Mulder 
-Sí, claro, ya lo conozco, Buenos Días aagente Mulder. 
-¡Eh! Buenos días. 

Mientras decía esto, el cada vez mas confuso Fox, 
estiraba la mano, lentamente en un modo notablemente 
irónico. Por su mente ya pasaban algunas ideas, el había 
conocido a ese hombre poco escrupuloso desde la universidad, 
en donde nunca se cansó de tener a las mujeres que el 
quisiera haciéndolas sufrir, alguna vez tuvieron una especie 
de competencia, era más bien como una apuesta donde la 
recompensa iba implícita en el reto, una muchacha a la que 
Mulder jamás olvidaría, era una bella chica de cuyos ojos 
abarcaban gran parte de su rostro, o por lo menos eso 
parecía, siempre había sido una mujer tranquila, de algún 
modo Fox se dió cuenta que la inocencia de la muchacha la 
hacía blanco fácil de las redes de los hombres, así que 
Mulder declinó el reto, sin embargo Jhon Taylor no tenía la 
moral ni los valores sufiecientes para apiadrase de otro ser 
humano, hizo que la chica cayera en su trampa y la hizo 
sufrir como ya estaba acostumbrado, y como Mulder no aceptói 
el reto, lo hizo ver frente a todo la universidad como un 
gallina. Todos estos pensamientos pasaban por la 
brillante mente de Fox, cuando Scully, preocupada se acercó 
y tomando su hombro por sorpresa: 
-Mulder, ¿te sientes bien?, estas un pocco pálido, y 
parece como si tus ojos estuvieran desorbitados, seguro, 
¿qué no necesitas salir a tomar un poco de aire fresco? 
-No Scully,e e e estoy bien. Y, la verdaad espero que 
no me estes corriendo de mi propia oficina, porque .... en 
fin, te esta esperando el agente Taylor, no lo hagas que 
pirda su tiempo, tu y yo hablaremos después. 
-De acuerdo Mulder, pero.... 

La frase inconclusa solo sirvió, para unir las 
palabras de Dana con las de Taylor, ellos parecían seguir 
una conversasión de trabajo, tan rutinaria que provocaba la 
despreocupación de Mulder, sin embargo, algo rompió la 
tranquilidad, era... era, la risa de Scully, hacía mucho que 
no la oía romper en una explosión de risas como la que 
acababa de presenciar. 
-Vamos, Dana, ¿no te han dicho, que te rríes precioso? 
-Muchas veces, así que deberías buscartee alguna 
mentira mejor, Jhon. 
-¡Oh!, perdoname, pero pensé que hablar de tu hermosa 
sonrisa era menos común, que alhagar tus lindísmos ojos, en 
serio, que eres preciosa, no sé como no tienes pareja. 
-Quuizás sea que hay demasiado trabajo.& 
-Mmm...., no lo creo, me parece que la ppersona 
correcta no se ha acercado lo suficiente, ¿qué te parece si 
esta noche,me permites acercarme un poco, y te ayudo a 
encontrar a esa persona? 

Mientras decía esto, su rostro se acercaba al de 
Scully, como en una técnica de dominación animal, era un 
recurso que seguramente había aprendido durante los primeros 
años de su carrera de psicología. 

-¿Es una cita??? 
-Si no lo quieres ver así, podemos llamaarle cena 
sino... 
-Esta bien, es una cita, pasa por mi a llas siete. 
-Contaré los minutos desde ahorita, espeerando volverte 
a ver. 


Taylor se marcho dejándo en el ambiente una tonada 
tensa y bastan bochornosa para Scully, la verdad es que Jhon 
Taylor era uno de los agentes más codiciados por las mujeres 
de FBI, ya que además de sus bien formados músculos, de su 
cara seductora y varonil, y de sus ojos seguros y firmes, 
poseía un embrujo cuando hablaba, era un hipnotizador 
profesional. 

-Así que nos vemos a las siete, es una ccita... 
-Mulder, no te burles, es hora de que coomience a hacer 
vida privada. 
-Si Scully, pero deberías aescoger mejorr la gente con 
la que quieres rodearte. 
-No soy una niña, Mulder, puedo correr mmis propios 
riesgos sé cuidarme. 
-Pero me parece que no conoces la calañaa de este tipo, 
te contaré una historia muy personal, sólo para que te vayas 
con más cuidado. 

Así que Fox, entró en nostalgia, e hizo, lo que casí 
nunca acostumbraban hacer: halbar de su vida privada. El 
narró la historia de la apuesta, y como era conocido Jhon en 
la facultad, y como si fuera un padre aleccionando a su 
pequeña, le tomó los hombros y terminó su confesión con un: 

-La desición la tienes tu, si depués de lo que te he 
contado decides tomar el riesgo de tirarte al pozo para ver 
que pasa, debes saber que yo te apoyaré, y que pase lo que 
pase estaré contigo. 
-Mulder, sólo es una cita, además,las peersonas 
cambian, y eso tu lo sabes. No quiero que se hable más del 
asunto. 


Apartamento de Scully 
7:03 PM 

-Vaya que puntual, parece, que es usted todo un 
caballero 
-Eso intento, me permites pasar?  -Claro, en un momento termino de arreglaarme. 

Y jalándola por el brazo, la hizo retroceder. 

-Pero si así ya estas más que preciosa.& 

Mientras decía esto su mirada recorría de principio a 
fin el largo vestido rojo que Scully portaba, se detuvo solo 
un momento a observar detenidamente la abierta que comenzaba 
en el tobillo, para terminar cerca de medio muslo. Continúi 
su inspección, y posaa ahora su mirada en el escote superior 
que portaba la bella agente, ese atuendo indudablemente 
resaltaba sus encantos. 

-Ven aquí, y déjame oler un poco tu esenncia, me 
agradas demasiado y he esperado todo un día para verte, y 
por lo menos tener tu aliento cerca del mío. 
-Espero, me parece que quieres ir muy ráápido, y yo... 

No pudo terminar la frase porque sentía que unos 
labios llenos de un fuego incipiente le quemaban la boca, 
una lengua obstinada quería terminar de inspeccionar cada 
rincón, provocandole a scully, una serie de sentimientos 
envcontrados que iban desde la ira hasta el placer. Sion 
embargo el tiempo que había tardado en recapacitar, le había 
servido a Jhon, para empezar a meter las amnos donde no 
debía, sus dedos que se encontraban en la firma cadera de 
Scully, ahora iban subiendo, para desabrochar el cierre del 
vestido, su inquieta lengua, continuaba un recorrido por el 
cuello de scully,pero, ella no se inmutaba, las caricias no 
tenpian choques electricos, ni erna maraviallosas, por el 
contrario le causaban cierta desesperación, vacío, y la 
asfixiaban. Entró como en un estado de shok, y no quería 
reaccionar, mientras Taylor ya ganaba terreno. Dana tenía 
el vestido enrollado por los pies, mientras que el sostén 
daba a su Taylor una vista privilegiada, este aprovechava 
para acariciar de forma brusca a Scully, ella seguía sin 
disfrutar, era como si se hubiera escapado de su cuerpo, su 
mente seguía metida en la oficina con su adorable compañero. 
Taylor, no preguntaba, sólo se encargaba de su propio 
placer, quería ahora, llegar al más profundo secreto de 
Scully, quería tocar su vientre, quería ser un intruso en 
esa armonía que se respiraba, fué en ese instante que Sully, 
despetó, y abruptamente, lo corrió no solo de su cuepor, 
sino de su casa, Taylor gritó, y demostró por fin, el tipo 
de hombre que era -sí se le puede llamar hombre-. Ella se 
quedó allí, pensando, pero solo eso. 

Dos semanas después 
Oficinas del FBI 
3:30 AM 

-Scully si quieres vete a casa a dormir,, yo acabaré 
con este caso en un rato, más, me parece que nesecitas 
descansar. 
-No Mulder, me hace mejor estar aquí. Meejor 
descansamos un rato mientras tomamos café, y volvemos a lo 
nuestro ¿te parece? 
-Claro, pero, ¿te puedo hacer una pregunnta? 
-MMMM ¿que pasa Mulder? 
-No, ¿que pasa contigo, ? No sé si sea mmi imginación, 
pero desde eldía que quedaste de salir con Taylor estas muy 
rara, y supongo que tiene que ver con él, puesto que jamás 
se ha vuelto a aprar por aquí, sé que el acostumbra hacer 
eso, cuando ya halogrado lo que quiere, pero... Scully, tú, 
y Jhon?? 

-..... 
-Perdón Scully, no debía meterme, lo quee pasa es que, 
perdón, perdón. 
-No importa Mulder, de todas formas,neceesito hablar 
con alguien, y tu eres mi único amigo, después de tanto 
tiempo de trabajar juntos, creo que os tenemos el uno al 
otro. 
-Creo que sí, así que quiero saber que tte pasa. 
-El día que me advertiste acerca de Tayllor, pensé que 
de alguna manera estabas celoso..., no por las razones que 
stas pensando, sino porque imaginé que tu creías que si 
llegaba a algo más serio con Taylor, nuestra relación 
cambiaría, así que no te hice mucho caso, y como además me 
sentía... ¿cómo decirlo para que no se escuche tan mal?... 
me sentía necesitada de afecto, anule tus advertencias; Esa 
noche que lle Jhon, teníamos planes para salir sin embargo, 
me pidió entrar a mi departamento, y ahí.... no sé todó fué 
muy rápido, y me besó, hasta que no se controlaba, sentí 
como sus manos rápidas me despojaban de mi vestido... 
La cara de Mulder no soportaba los colores que le 
venían, no podía creerlo, su Scully, haciéndo eso, con el 
tipo qu emas odio en la Universidad, era como una pesadilla, 
ni siquiera quería imaginarsela. 
y.... me apena estarte contado todo esto Mulder.... 
el quería... tu sabes... yo estaba como en otro planeta 
fuera de mi cuerpo, yo nunca sentí nada, estaba todo vacío, 
asíq ue el momento en el que él quizo una “culminación”, yo 
no se lo permití... 

Mulder volvía a tener cierta tranquilidad, por lo 
menos ahora ya podía respirar. 

Pero ya estando SOLA en mi apartamento, me sentía tan 
vacía, que deseaba llamarle por teléfono, para por lo menos 
tener unos brazos en los cuales apoyarme, era mucha mi 
desesperación por no estar sola, no sé, me dí cuenta que mi 
vida sexual se había ido al carajo desde hacía mucho tiempo, 
y pues............no sabía como reaccionar ante uno de estos 
“ataques”. Mulder, no era yo, simplemente, la que actuaba 
era esa parte de mí, que se siente sumamente sola, que 
necesita de un hombre a su lado. Creo que ya no podré 
volver a ser la misma, me aprece que desde que trabajo en el 
FBI mi vida cambió notablemente, y lo peor no podré volver a 
tener una vida común, ésto me abrumaba, Mulder no te rías, 
todo esto es en serio. 
-Scully, eres una mujer sumamente bella,, ¿de dónde 
sacas esa idea de que no podrás tener al hombre que deseas? 
-No me has entendido Mulder, de hecho ell problema fué 
que Jhon, no era el hombre que quería, creo que me estoy 
volviéndo demasiado exigente,o de plano mis gustos son mas 
raros que tus teorías, porque...¿te has puesto a pensa que 
Taylor es uno de los agentes más codiciados del FBI?, y yo, 
que tuve la “oportunidad” de estar con él, simplemente, no 
pude, no sentía, lo que estaba haciendo, simplemenet no 
quise darle y darme la oportunidad de sentir un poco de 
placer... 
-Alto, ¿te sientes bien Scully?, hablas como si Jhon 
te hubiera hecho un favor y sabes? te equivocas, estas 
completamente mal, tu eres la que le hiciste el favor al 
aceptar su invitación, y tu fuíste bastante razonable al no 
aceptar su acoso, y sabes porque?, porque en realidad no lo 
conocías, porque el es uno de esos hombres que entre las 
mujeres es popular y que obtiene el respeto de los varones 
gracias a sus múltiples relatos de sus noches de amor, 
Scully, tu no debías de ser el platillo principal de los 
agentes que se reunen en el bar después del trabajo, Scully, 
tu no quieres eso, tu eres distinta, tu eres... tu eres mi 
Scully. 
-Pero Mulder, y que con mi soledad, simpplemente no 
tengo vida privada. 
-Scully, no te ciegues, quizás el verdaddero amor lo 
tengas mucho más cerca de lo que te imaginas... 
Mientras decía esto, se acercaba a su compañera 
tomándola por las manos, Scully levantó al cara para poder 
ver esos verdes ojos que muchas noches le habían quitado el 
sueño, sus miradas se estaban peentrando, se hacían una 
sola, Mulder no aguantba más y seguía acercándose a su 
compañera, ahora ya lograba sentir su aliento rodeando su 
nariz, su cara, era húmedo y tibio, como esos vientos de 
verano, olía a violetas, el reconocería ese aroma por toda 
su vida; No se podía ahora conformar con eso, tenía que 
sentir los bordes labiales de Scully, así lo hizo, recorría 
suavemente esa boca con sabor a vainilla, ahora la lengua 
que siempre había aspirado a devorar, estaba siendo suya, le 
pertenecía. El cuerpo entero se debatía entre choques 
eléctricos permitiendo que las manos se activaran 
recorriendo la diminuta cintura de Dana, ahora los dedos 
digitaban la blusa negra que no ponía oposición a esos 
tiernos invasores, la blusa se abría lentamente mientras 
dejaba conocer unos pechos perfectos que solo era cubiertos 
por un sostén de encaje obscuro, la blusa ya se deslizaba 
por las caderas de Dana, mientras lo hacía en el ambiente ya 
se lograban oír algunos gemidos, nadie podría adivinar quien 
los emitía, parecía como si las voces estuvieran en unísono. 
Scully por su parte ya habría desabrochado por completo la 
camisa de Mulder, ya tení el pecho desnudo de su compañero, 
ese pecho que parecía estarse ofreciendo a las manos, a las 
caricias. 
-Scully, yo... no lo estoy haciendo con el afán de 
ganar un placer personal. Scully, lo hago porque ... te 
amo, y es que aunque no lo creas... 
-No sólo lo creo, Mulder, lo siento, y bbien sabes que 
yo también estoy enamorada, así que solo ven aquí, y bésame. 

Esas palabras que el joven agente jamás creyó escuchar 
-más que en sueños-, se estaban repitienndo ahora, no podía 
negarlo, la exitación se sentía en todo su cuerpo, sin 
embargo se centraba en partes más específicas, partes que 
ahora Scully acariciaba con ternura y pasión, la mirada DE 
Dana quemaba, era como si pusiera la cara de una niña 
traviesa, y mirándolo a los ojos, hiciera la peor travesura: 
desabrocharle el pantalón, éste caía por las piernas del 
apuesto agente. Mulder deseaba quitar también las prendas 
que estaban obstaculizando su encuentro con Dana, así que 
comenzó a bajar el cierre de la falda que le aprisionaba, 
mientras su boca daba mordizcos pequeños al cuello; ella no 
dejaba de pasar sus manos por la espalda de Mulder, no 
dejaba de acercarlos más y más a su cuerpo semidesnudo, 
mientras él no perdía tiempo, desabrochaba el sostén negro, 
y hacía que se deslizara poco a poco por los brazos de 
Dana,ahora Fox no podía evitar que sus ojos se desorbitaran, 
tenía la mirada puesta en esos senos que le pedían ser 
acariciados, el sólo obedecía a las peticiones silenciosas, 
ya no podía detenerse, sus manos no satisfacían por completo 
todos sus instintos, necesitaba saborear ese pecho que le 
habia consolado tantas veces, y lo devoraba como queriendo 
que ese sabor se quedara por siempre en su boca, en su 
lengua. Los gemidos de Dana eran como una música, no muy 
ruidosos, quizás por el temor inconciente de que alguien los 
escuchara, pues, aunque era de madrugada, algunos agentes 
acostumbrarban quedarse a dormir en el trabajo. 
Finalmente los cuerpos se encontraron, en esa desnudez, se 
quería reconocer como si fuera la primera ocación en la que 
veían un cuerpo del sexo opuesto, se examinaron 
minuciosamente, el pasó su lengua por todos los poros de la 
ley de scully, mientras que ella, acarició suavemente el 
total del cuerpo de su compañero, ahora todo debía 
culminar... 
-Mulder, ¿qué pensarías, si te dijera quue mi sueño 
erótico siempre ha sido que hagamos el amor en este 
escritorio? 
-¿qué pensaría? mmmm........ que has tarrdado mucho 
tiempo en decirmelo agente, ven, y te ayudo a cumplir ese 
sueño. 

Así que apartaron todo cuanto encontraron a su paso, 
dejándo vacía la mesa de trabajo. 
-Cuando uste ordene agente... 
No pudo ni terminar la frase, porque casi sin darse 
cuenta, ya se encontraba encima de suc ompañera. 
-Quiero, estar cerca, muy cerca de ti.&nnbsp;
Los cuerpo se fusionaron, se entregaro a una pasión 
desbordada, Mulder se movía como si buscara algo más dentro 
del cuerpo de la pequeña Scully, se acercaban una y otra 
vez, y cada vez más, por fin el estallido de un orgasmo se 
hizo presente dentro del cuerpo de Dana, conllevándola a 
espasmos seguidos, y a que así, su compañero explotará en 
una lluvia de placer. 
-Mulder, fué genial, fué.... 
-Scully, fué el mejor sexo que he tenidoo en toda mi 
vida. 
-Yo también Mulder. 
-Deberíamos hacer ésto más seguido. p;

Mientras reían, se acomodaban en ese incomodo 
escritorio que tenían. 
-Dana, dejémos de trabajar por esta nochhe, esyo un 
poco agotado, quiero que me des el placer de amanecer 
contigo. En el cajón de abajo guardo una frasada, así que 
no tendrás que vestirte, quiero tenerte en mis brazos así 
como estas. 
-Y si viene alguien Mulder, podrían sanccionarnos, y... 
-Seamos realistas,¿ quién baja a nuestraa oficina 
Scully? 
-De acuerdo. 

Asíq ue se acomodaron, el uno al lado del otro, en el 
piso, los desnudos, hasta que se quedaron profundamente 
dormidos. 

-Agentes, quisiera.... 

Skinner había bajado a asignarles un caso, pero se 
había encontrado con una gran sopresa, una sorpresa que 
secretamente había estado esperando hacía ya muchos años 
atrás, por eso decidió no desértarlos, sin embargo al otro 
día: 

-Agentes, los he mandado a llamar, porquue me preocupa 
mucho un caso, y quisiera pedirles su autorización. 
-Nuestra autorización, para qué señor?&nnbsp;
-Mulder, quisiera que usted y Scully, toomaran un caso, 
el problema es que es en Venecia. 
-Y de que trata el caso? 
-¿cómo le explíco agente Scully?, es de,, digamos, dos 
compañeros del FBI que llevan muchos años juntos, y que 
nunca se habían hecho pareja, sin embargo una noche, que 
parece fué de locura, se quedan a dormir desnudos en el piso 
de su oficina, y por un error entra su jefe y los ve. 

Las miradas de los agentes se cruzaron, sus actitudes 
iban desde la pena, la risa, la ira,todo a la vez, no sabían 
como reaccionar, la indirecta había sido demasiado clara. 

-Agentes, vayan, a Venecia, el FBI ya diió la licencia, 
y el viaje es un regalo anticipado. 
-Señor... nosotros, bueno. 
-Agente Mulder no diga nada, sé reconoceer lo que veo. 
-Pero señor, en serio que nosotros....... 
-No diga más agente Scully, sólo quiero estar seguro 
de que me invitarán a la boda, porque habrá boda ¿cierto? 
-No hemos hablado de eso señor 
> -Pues tendrán una semana en Venecia paraa hablar de 
ello. 
-Esta bien señor, muchas, gracias. ;
-De nada Agente, pueden irse pasado mañaana. 
-Una última pregunta señor 
-Dígame agente Scully. 
-Dijo que el viaje es un regalo, se puedde saber de 
qué? 
-Claro agente, es un regalo de bodas, esstoy seguro de 
que se casarán. Dígamos que es intuición, o reconocimiento 
de hechos a priori. 
-¡Oh señor!, se convertirá en uno más dee mis 
expedientes secretos X. 
-¡Oh no Mulderrrrrrrr!.