LA VIDA ES SUEÑO II

Tipo: shipper!!!!!!!

Raiting: nc-13, el lenguaje es bastante vulgar y "malo", o sea, que lo q abundan son las palabrotas.(había que darle realismo de alguna manera)

Spoilers: dudo que los haya, por lo menos no intencionados.... si los hay avísenme.

Agradecimientos: a Carla, por tener paciencia y esperar mis fanfics y publicarlos. Y a mi novio q me va a grabar the x-files mientras estoy de vacaciones.

Resumen: una misión para Scully, al margen de Mulder... en la que se descubre porqué NO deberían llamar a Scully "reina del hielo".

alexsabadellARROBAhotmail.com

 

 

  • ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MULDEEEEEERRRR!!!!!!!!!- Scully estaba roja como un tomate. El grito que pegó hizo que la gran habitación se quedara en silencio. Scully salió como una exhalación hacia la habitación contigua donde estaba Skinner. En la habitación comenzó un sonoro murmuro.

Mientras, Hanna hablaba con Mulder y le ponía al corriente de la situación y del caso, así como de lo que tendría que hacer Scully.

  • ¿¡Que Scully hará qué!? – Mulder no salía de su asombro.

Green no pudo contestarle, el ruido de unos cristales rompiéndose y los gritos de Scully se levantaban por encima de las voces de los 20 agentes allí presentes que callaron para escuchar lo que pasaba en la habitación de al lado.

  • ¡y una mierda!- gritó Scully mientras daba un manotazo a un jarrón que se hacía añicos contra el suelo. - ¿cómo coño quiere que me tranquilice?... la única condición que puse fue que NADIE de Washington se enterase de ésta misión.... y van y traen a Mulder... ¡¿cree que estoy loca?! No pienso hacerlo.- cada vez gritaba más fuerte y con más rabia. – si cree que voy a exhibir mis capacidades como prostituta delante de mi compañero de trabajo, sueeeeeññaaaaaaa!!!!, así que búsquese a otra. – Salió de la habitación dando un portazo tan fuerte que sacó la puerta de su sitio.

Skinner salió detrás de ella. – Agente Scully... ¡deténgase!... agente... ¡alto!, es un orden.- esto último lo dijo con tono autoritario. Scully se dio la vuelta con los brazos en jarras y con una actitud desafiante que hasta a Mulder le asustaba, dijo - ¿qué quiere, señor?

  • nosotros no avisamos al agente Mulder. ¿Cree que yo haría algo así?- no dejó que Scully replicara, - escúcheme..., la agente Green lo haría, pero ha intentado enseñarle la técnica de... "eso" y le sale....- hizo una pausa y cabizbajo dijo – la necesitamos a usted, o... de lo contrario... morirán más jóvenes.

Mulder no se enteraba de nada. Desde luego, Hanna no le había contado nada de la habilidad de su compañera con su "beso". Scully intentó tranquilizarse. Miró a Mulder, luego a Skinner y a Hanna, luego al resto de los agentes... pensó unos segundos y vaciló antes de decir...

  • vale, vale, lo haré... pero si se entera alguien en Washington... dimitiré de mi puesto. – al oír esto, Mulder cambió su gesto de atontado al de pánico total. Su Scully no podía abandonar. No creía que fuese tan malo ejercer de prostituta..., además, era solo un papel, no tendría que hacer nada... ¿o sí?

El teléfono hizo reaccionar a todo el mundo que volvió a sus respectivos trabajos. Scully se acercó a Mulder, quería hablar con él.

  • así que... unos asuntos familiares ¿eh, Scully? – dijo Mulder sabiendo que se estaba ganando la mirada fulminante que le lanzó su compañera. – Lo siento, ¿porqué no me lo dijiste?
  • El qué, que me iba a esconder en un edificio abandonado para ejercer la prostitución a dos manzanas para intentar atrapar a un hombre que ni siquiera sabemos quién es.... pues... – dijo ella cansada y un poco afónica por los gritos que había dado antes. "una voz muy sexy" como la había calificado mentalmente Mulder.
  • Hombre, visto así... – Mulder no pudo acabar la frase, le interrumpió el agente que había respondido al teléfono.

El forense había encontrado una huella en la base del cuello de la última víctima, justo en el nacimiento del pelo, y había mandado por faz el archivo policial del sospechoso.

Roger Morrison, 39 años, actor aficionado y electricista de profesión. Su novia desde el instituto había muerto un año atrás, asesinada, mientras él interpretaba una obra de teatro, "la Vida es Sueño"... mientras Mulder y Scully leían esto comenzaron a comprender el modo de pensar de Roger... El sospechoso del asesinato de su novia había sido absuelto por falta de pruebas. Era un proxeneta que regentaba un local llamado "sueños rojos" conocido por ser el local con más éxito de la ciudad, debido a que toda su "plantilla" eran mujeres pelirrojas. Por eso ahora Roger asesinaba prostitutas pelirrojas, en venganza por el asesinato de su novia... lo de los versos no era más que una forma de tortura psicológica, se culpaba por no haber estado allí para defender a su novia... o eso es lo que creía Mulder.

 

  • Agente Scully... le quedan 20 minutos- anunció uno de los agentes de la habitación.
  • Gracias- dijo ella- Mulder, quiero que esperes aquí, luego hablamos... ¡ah! Y una cola risita cuando vuelva y te daré una patada en el culo con lo que lleve puesto..

Mulder rió, pero en realidad no le hacía gracia lo que Scully le había dicho.

La vio salir de la habitación y dirigirse hacia la izquierda. Al cabo de 10 minutos, Scully (o por lo menos alguien que se parecía mucho a ella) apareció por la misma puerta por la que antes había salido. Cuando Mulder la vio se le desencajo la mandíbula, como al cangrejo Sebastián en La Sirenita, de tanto abrir la boca.

Sabía que su compañera era guapa, y solía llevar poco maquillaje, ahora, que llevaba los labios color rojo fresa y los ojos avellanados gracias a una línea negra, ahora sí que estaba guapa. En cuanto al vestuario... digamos que casi no llevaba ropa. A no ser que un top rojo sin tirantes (que no llegaba más de dos centímetros por debajo del pecho) y una minifalda también roja (que tenía 16 centímetros de longitud), sea ropa. A esto le complementaban unas botas negras hasta la rodilla con tacón de aguja y plataforma, que hacían que Scully quedase a la altura de su compañero.

El silencio se hizo en la habitación. Todos los agentes allí presentes se quedaron abobados observando, por no decir comiendo con la mirada, a Scully.

  • ¡¡¡WOOOOW!!!- fue todo lo que pudo articular Mulder, aunque enseguida hizo honor a su sentido del humor. – De veras, Scully, ¿qué haces cuando no estás en la oficina? – dijo con una sonrisa picarona y mirando con descaro de arriba abajo a su compañera.

La reacción y respuesta de Scully le sorprendieron. Aprisionándole contra la mesa y colocando la pierna de Mulder entre las suyas dijo – me meto en un hotel de mala muerte contigo y persigo mutantes y hombrecillos ver... grises. – miró hacia la bragueta de Mulder (más abultada que de costumbre) y sonrió victoriosa... acto seguido le dio el comunicador y le dijo al oído – te necesito a mi lado- y le besó en la mejilla. Los allí presentes se divertían viendo a la agente Scully metida en su papel; pero solo Mulder supo entender que tenía miedo. El beso de la mejilla no fue un juego, fue algo distinto... simbolizaba toda la confianza que tenía puesta en que él estaría allí si estaba en peligro.

Antes de irse Green interceptó a Scully.

  • Dana, toma esto- dijo alargándole un spray de menta para el mal aliento.- lo vas a necesitar.
  • Gracias, Hanna. Dáselo a Mulder, ya sabrá él lo que tenga que hacer.- dijo con poca voz Scully. – Bueno, es hora de dar a conocer mis aptitudes- dijo con tonillo irónico.

Salía por la puerta cuando el agente Huxley y el agente encargado de las comunicaciones le dijeron. – Agente Scully... tome esto, póngaselo en el oído y podrá hablar con nosotros como si estuviésemos a su lado.

 

 

Todos los varones de la sala observaron silenciosos cómo Scully salía de la habitación. Skinner se aproximó a Mulder y Green que estaban comprobando que las comunicaciones eran correctas. Mientras el resto se ponía manos a la obra en sus varios quehaceres.

  • Scully, ¿me oyes?- preguntó Mulder observando a su compañera en una pequeña pantalla.
  • Sí Mulder, alto y claro... estoy en posición- dijo mirando hacia donde la cámara estaba.

Mulder observó a su compañera contonearse de un lado a otro de la acera, y sintió unos enormes deseos de salir y "contratarla", pero se reprimió.

  • Scully, ¿crees que tu hermano me apreciará lo más mínimo después de permitirte hacer esto? – preguntó.
  • Jajaja,- ella rió un poco en la calle. Apreciaba que Mulder intentase animarla. En aquel momento era lo que necesitaba. – gracias Mulder, por hacerme reír.
  • Siempre que quieras... oye Scully... ¿qué vas a hacer cuando acabes de trabajar? Porque había pensado en que podíamos...- no pudo acabar. Un coche con dos hombres, que parecían padre e hijo se detuvo enfrente de Scully. Mulder contuvo su ira al ver lo que querían de ella.

 

Scully estaba hablando con Mulder, descargando algo de la tensión que tenía acumulada cuando un coche se detuvo frente a ella y uno de sus ocupantes la habló.

  • oye, preciosa- dijo el conductor, que parecía el padre del otro ocupante.
  • Hola guapísimos- dijo Scully metiéndose en papel y acercándose al coche. – decidme, pero antes os digo que no me van los tríos. – Éste comentario de la agente provocó la risa en la casa cuartel, todos excepto Mulder aplaudieron la rápida reacción de Scully que ya intentaba evitar a los posibles clientes. Mientras Fox observaba la pantalla serio, callado, a la espera de una señal de ella para ir a "rescatarla".

Volviendo a Scully y los ocupantes del coche. El mayor la preguntó su nombre.

  • Me llamo... Foxy- dijo haciendo un gesto hacia la cámara- pero me puedes llamar como quieras.- Mulder sonrió.
  • Encantado nena, soy Alex y éste jovencito es mi hijo David, hoy cumple los 17 años y...- Scully le interrumpió.
  • Lo siento chato, pero no puedo hacer nada con menores- dijo un tanto aliviada pensando que se había librado (mientras el padre no quisiera). La alarma saltó en la cabeza de la agente cuando Alex le dijo.
  • Ya lo suponía... solo quiero que tenga su primer orgasmo sin necesidad de coito.

 

  • ¡Ese tío es un depravado mental!- gritó Mulder. Voy a sacar a Scully de allí, me niego a que siga haciendo eso... ¡es asqueroso!. – Skinner intentó tranquilizar a Mulder mientras dos agentes le impedían salir del edificio.

Lo que tranquilizó a Mulder (más bien le dejó en estado de shok) fue ver a Scully meter el cuello por la ventanilla del coche y besar al chico. Sí, sí le estaba BESANDO. SU Scully estaba besando a un completo desconocido!!!!!!!

En menos de medio minuto Scully sacó la cabeza del coche. El padre y el chico le agradecieron su "increíble" servicio y la pagaron 50 dólares que Scully, apoyando la pierna en el capó del coche, se guardó en la bota. En la casa, la sorpresa reinaba entre los allí presentes. ¿cómo había conseguido la agente Scully que el chico... en menos de 30 segundos?

Cuando el coche se hubo marchado, Scully habló al comunicador.

  • Mulder, al callejón ¡YA!- dijo y salió disparada, como Mulder que al oír a Scully pedir ayuda reaccionó.

 

 

Llegaron prácticamente al mismo tiempo. Mulder vio de lejos cómo su compañera estaba más blanca que de costumbre. Normalmente su tez tenía el color de la porcelana, blanca, suave, brillante, pero el color que tenía ahora... parecía un muerto viviente.

Llegó hasta donde estaba Scully. No necesitó más que mirarla a los ojos para saber lo que iba a suceder en ese momento.

  • chicos, ¿me recibís?- preguntó Mulder, al tiempo que agarraba a Scully por atrás. – mas vale que desconectéis el audio de la agente Scully.
  • ¿porqué agente Muld..?- no pudieron terminar. Una sonora arcada de Dana hizo que a más de un agente se le revolvieran las tripas.

Scully vomitó todo lo que tenía en el estómago y más. Mulder no se separó de su lado. La tenía agarrada de la cintura con un brazo, y la otra mano en la frente de su compañera apartándola el pelo. Ella se agarraba fuertemente al brazo de su compañero que la estaba rodeando.

Cuando por fin cesaron las arcadas y escupió los últimos restos que le quedaban en la boca, Mulder le alargó su pañuelo y el spray de menta.

  • Gracias – dijo mirándole a los ojos.- ¿sabes?, estás mucho más guapo visto desde ésta altura. – dijo con una sonrisa. La distancia entre ellos era prácticamente nula.
  • Dime, Foxy... ¿cuándo me vas a enseñar tu técnica secreta?- dijo cubriendo la poca distancia que quedaba y rozando sus labios. Ella se separó ante tal gesto.
  • Veo que alguien estuvo hablando con Hanna. Esa mujer lo va a pasar mal cuando regrese.- dijo en el oído de Mulder, donde tenía el comunicador.
  • No ha sido Hanna. Ha sido tu fantástica demostración con ese chico...
  • Hasta luego Mulder...- dijo Scully alejándose hacia su posición. Cuando ya salía prácticamente del callejón se volvió hacia Mulder que tenía las manos en los bolsillos y jugueteaba con el pie. – gracias otra vez.- él se limitó a sonreírla.

 

 

La noche no había resultado como esperaban. Dana había tenido que soportar un frío tremendo y seis tíos diciéndole guarradas y requiriendo sus servicios. Las dos primeras veces había repetido lo del callejón, realmente era asqueroso tener que hacer eso, no comprendía cómo había mujeres que se dedicaban a la prostitución, pero con los siguientes de la noche simplemente se enjuagaba la boca con un botellín de agua que le había dado Mulder. Se había acostumbrado.

Cerca de las cuatro de la mañana Skinner llamó a Scully por el comunicador y le dijo que regresara. No había ni rastro del sospechoso. No apareció. Ella se sentía frustrada, sabía que eso podía pasar. La primera noche que ejercía no podía tener tanta suerte como para que apareciera el sospechoso y le detuvieran. Volvió con resignación a la casa franca.

 

Cuando llegó Mulder la recibió con una manta que le colgó amablemente por detrás.

  • Gracias, no sabes el frío que he pasado. – dijo mientras se acercaban a la cafetera.
  • Me lo puedo imaginar.

Cuando se quisieron dar cuenta eran el centro de atención de toda la sala. Bueno, Dana era el centro de atención. Todo el mundo tenía gran curiosidad por saber cómo diablos era capaz de hacer eso.

Un agente que se identificó como Joseph Watt se acercó a Scully que sostenía ya una humeante taza de café calentito.

  • es una suerte, ¿no? Éste Skinner es muy inteligente.- dijo
  • ¿perdón?- preguntó Scully que no sabía a qué se refería.
  • Lo que hizo Skinner... – ante la cara de asombro de Scully añadió- sí hombre eso de mandarle agentes encubiertos para que no levantase sospechas...

Skinner que estaba cerca oyó esto último y fue a aclararlo antes de que la agente Scully montase en cólera. Explicó al agente Watt que no había enviado a ningún agente encubierto que "todo" y cuando dijo todo se refirió tanto a la técnica como a los clientes, había sido verdad. El agente todo rojo se disculpó con Dana.

  • de veras lo lamento agente Scully, pero como tiene fama de... vamos como su mote es "reina del hielo" creí que querría seguir manteniéndolo...

La mirada de Scully se le clavó hasta la médula, ella había levantado la mano para darle una bofetada, cuando Mulder intervino.

  • ¡eh!, Scully, tranquila, venga, mírame, tranquila...
  • ¡¿Tranquila?!, ha tenido suerte agente Watt de que no vaya armada – gritó Scully con Mulder agarrándola.
  • Ehy! Foxy, tranquilícese... –dijo tentando a su suerte Watt.- venga ya Skinner no pensará que nos íbamos a creer que ice Queen Scully era capaz de satisfacer a los hombres con una solo beso. – Scully se volvió hacia donde estaban Watt y Skinner. La calma con que parecía hablar ocultaba una furia tal que te hacía desear estar muerto antes de que ella te mirase.
  • Agente... siéntese – Mulder comprendió lo que iba a hacer su compañera. Intentó disuadirla.

 

  • vega Scully, no tienes porqué hacer esto.- dijo agarrándola del brazo.
  • No te metas Mulder, no es de tu incumbencia. – dijo ella intentando zafarse.
  • Sí lo es. ¿no ves que lo que pretende es que te rebajes?
  • Me da igual Mulder, estoy harta de oír siempre los mismos comentarios...
  • No seas cría Scully, tú sabes que no es verdad y con eso basta- la conversación se estaba transformando poco a poco en una discusión en tono de reproche.
  • No, no basta Mulder. ¿Tienes idea de lo que es llevar toda mi vida soportando ese dichoso concepto de mí misma?, ahora tengo la oportunidad de demostrar que no es así.
  • No intentas solo demostrarlo, Scully – dijo Mulder y, con voz de asco añadió – parece que disfrutas haciéndolo.

PPPPLLLLLAAAAAAAFFFFFFFFFFF!!!!!!!!!!!!!!!! La bofetada que la dio Scully se oyó en toda la sala. Scully salió de la habitación hecha una furia.

  • agente Scully ¿dónde va?- gritó Skinner.
  • Me voy a mi casa señor... si mañana están presentes alguno de éstos sujetos... – dijo con desprecio señalando a Mulder y Watt, - búsquese a otra, ¿entendido?- y, dicho esto se fue.

 

 

 

Continuará.....

 

Feedback: siempre es bienvenido. Por fin me escribieron con la primera parte así que espero que con ésta también lo hagan. : alexsabadellARROBAhotmail.com

 

Prometo la tercera en breve... no sé cuántas partes más surgirán... depende de si os gusta o no.