LA VENGANZA DE LA REINA DEL HIELO,

el sufrimiento

 

Dedicado a todas las reinas del hielo que llevamos dentro

 

 

Disclaimer: los expedientes X y sus personajes le pertenecen a la Twenty Century Fox, a 1013 y a Chris Carter

 

Tipo: no sé de que tipo, pero si sé que no es  X-file pero si O18W

 

Nota de la autora: para entender esto tiene que vivir algo parecido, sino lo han hecho es difícil que lo entiendan, pero igual supongo que tendrá final feliz, antes de la séptima temporada

 

Agradecimientos: quiero agradecer a la persona que implícitamente me inspiro, no diré su nombre para proteger a los inocentes y a mis amigas del ICQ a nikkita que me escucha y no me critica y a Carla, ella sabe porque...

 

 

Inconscientemente me digo a mi misma, “la venganza no es buena”, pero cuando llegas a un punto donde se burlan de tus sentimientos, donde te lastiman y tú sólo aceptas,  por que lo quieres mucho, basta. No hay que ser masoquista y yo no soy eso. Aparte si tanto tiempo me consideraron la Reina del Hielo, que más da que lo sea de verdad.

 

Objetivamente sé que no es una actitud racional, pero como dijo él mismo, “lo nuestro no es racional”, pues entonces habrá que comportarse de esa forma. A veces pienso, como es posible que una mujer con mi educación se comporte como una quinceañera enamorada, pero también me pregunto: ¿Qué tiene las rubias que todos la prefieren? ¿Será porque están a su mismo nivel intelectual? (No todas son así) Eso es algo que cuando me tiña de rubia averiguaré...

 

Se preguntarán por qué de esta cavilación y, para serles franca, estoy hecha una furia. No es sólo por el hecho implícito de la rubia, sino porque la persona que he querido, cree que con un “perdona no fue mi intención” se soluciona todo.

 

No sé bien cuando empezó esto, pero haciendo memoria fue...

 

 

APARTAMENTO DEL INDIVIDUO (MULDER):

10:00 AM

 

Recuerdo que cuando me desperté me sentía plena y satisfecha, esa sensación de plenitud inmensa en que sientes que todo es posible hasta que los elefantes vuelen (para ser realistas si vuelan... en avión.) Volviendo en mi, me doy cuenta que estoy durmiendo abrazada a él,  me levanto un poco para mirarlo y con el movimiento se despierta. Ahora pienso que no estaba durmiendo sino que se hacía el tonto para ver que hacía. Se despierta sobresaltado y pregunta que hago ahí...

 

Creo que la respuesta es obvia.

 

-         ¿Qué pasó? - pregunta con su cara de inocente- 

-         ¿Tú que crees? - respondo haciéndome la tonta (y aquí empezamos mal).

-         Estaba borracho, es lo único que recuerdo

-         ¡¡Ah!! A mi no me pareció.

-         Estaba confundido... estoy confundido.

-         ¡¡Ah!! Vaya, borracho y confundido sólo así te acostaste conmigo-  espero a que me contradiga y lo miro con cara de pena... no lo hace.

-         Sobrio sabría que esto esta mal.

-         Entiendo- tomo aire- ¿qué fue? ¿No soy suficientemente buena para ti o solo ebrio y confundido te atreves a tocarme como lo hiciste? ¿O es que me confundiste con alguien? - Me siento en la cama, estoy desnuda. El corazón me late a mil, lo miro, nada en su mirada; bajo la cabeza, me arden las mejillas.

-         Esto es complicado, yo...

-         Explícame porque es complicado - digo tomando aire y tratando de entender.

-         Somos compañeros, somos amigos, yo no sabría como manejarlo, es decir, es un compromiso emocional. Tu sabes que todo lo que he querido lo he perdido.

-         No me perderás y referente a lo otro, podemos trabajar separados si ese es el problema... - Lo abrazo para darle valor, pero el no me responde.

-         ¿Qué sucede?

-         No es eso... fue un error haber llegado tan lejos, no debió pasar.

-         Paso porque quisimos.

-         No puedo con esto.

 

Bajo la cabeza, empiezo a sentirme mareada

 

-         Te ahorraré la molestia de volver a repetírmelo y de escuchar ese “te quiero como amiga” que no quiero oír.

-         Entiéndeme, yo no puedo hacer nada

-         ¿Por qué? ¿Porque soy baja, pelirroja... demasiado racional?

-         Yo no te puedo querer como tu quieres.

-         Mejor dime que no me amas, dime la verdad y no sigas con estas medias palabras.

-         Yo...

-         Dilo... -  apenas me sale.

-         No, la verdad no.

 

Lo sabía, en el fondo de mí lo sabia. Tu nunca me amarías porque no soy tu tipo de mujer. ¿Cómo pude pensar que estabas todo este tiempo amándome en silencio?, debí comprenderlo... se supone que tengo intuición.

 

-         Solo te equivocaste.

-         Claro, solo me equivoque - me levanto y empiezo a vestirme como una autómata. “Nunca me habían hecho esto” murmuro, no de esta forma, ¡dame una razón!.

-         No puedo amarte, esto fue un error, fue mi culpa.

-         Sí, el error lo cometí yo. Dios, ¿Cómo fui tan estúpida de creer que me amabas en silencio?.

-         No te hagas esto

-         ¿Qué no me lo haga?, ¿Qué dirás?, Que no quieres hacerme daño, que no fue tu intención.- termino de vestirme y camino lento, dándole tiempo.

-         Yo...

-         Pediré un traslado, no te molestes por mí, estaré bien (mi frase clásica.) Me doy vuelta y con los ojos con lágrimas le digo

-         ¿Qué digo si nunca te importe?- Voy en la puerta, aún espero que él me siga, me detenga, me pida perdón. Espero 5 minutos, 10. Abro la puerta y nada, no lo hizo. Suficiente para mí.

 

 

 

EN LAS AFUERA DEL DEPARTAMENTO DEL SUSODICHO (MULDER)

11:00 AM

 

No sé cómo no me mate en el camino hasta el parque, debe ser que el de arriba me quiere mucho. Me siento mal, mi orgullo.. Todo... mi alma. Quiero patear algo, golpear, pero no puedo, no es mi naturaleza. Comienzo a llorar, como nunca antes, lloro de rabia, de dolor, de impotencia. ¿Cómo amarlo tanto, cómo amarlo aún después de esto?, ¿Cómo saber que es verdad?.

 

Justificándolo, empecé a culparme. Yo lo presione, tal vez si hubiera actuado de forma fría, hubiera sido él el del drama. Estoy confundida, ¿y sus celos, sus besos, estando sano? Porque sano si que me beso.

 

Me doy cuenta que no estoy sola... El fumador esta sentado al lado mío... ¡qué oportuno!

 

-         Agente Scully, es un placer verla...

-         No creerá que espere lo mismo- respondo sin mirarle, si este hombre me disparara ahora poco me importaría.

-         No, realmente no lo espero. Siento lo que paso, debe ser difícil asimilarlo, hasta a mí me sorprendió.

 

Escucho, pero no racionalizo, me giro y lo miro fijamente

 

-         Yo lo sé todo - se limita a decir.

 

Ahí mismo me quiero morir, humillada, sentida dolida y peor hubo testigos, ¡y qué testigo!

 

-         He venido a decirle algo importante.

-         No me interesa.

-         Sobre su hija.

-         ¿¿¿Qué???-  ahí me doy vuelta y no se ríe como siempre, esta serio, ¿o soy yo la que lo veo así?.

-         Emily

-         ¿Qué desea?- Antes no hubiera hecho un trato con él

-         Usted puede trabajar para mí, y le daré que usted quiere.

-         ¡Maldito tienes a mi niña! - me tiro sobre él, pero mi estado no es el mejor, me sujeta.

-         No. Sólo era para captar su atención

 

Quiero matarlo. ¿Cuánto puede aguantar alguien en un día en el juego de los sentimientos?

 

-         Hagamos un trato, yo le doy algo, y usted también. Mulder ya no es un escollo.- lo dice muy seguro

-         No crea que por lo que usted cree que paso, voy a traicionarlo.

-         Scully, sea egoísta piense en usted

-         No, Mulder será todo lo que sea, pero no lo traicionaré.

-         ¿Ni siquiera después de que le dijo Diana anoche? ¿Ni siquiera por ser madre?

 

¿¿¿¿Diana????, ¿Cómo sabe eso? Creí que lo había inventado mi imaginación, ahora veo que fue verdad, otra estocada.

 

-         Ella es muy buena en la cama

 

No respondo a eso.

 

-         ¿Scully?- me mira interrogante y hasta compasivo.

 

No estoy pensando, en mi cabeza están las palabras de Mulder aún rebotan como eco. Abro mi boca:

 

-         ¿Podré criarlo yo?- pregunto sin pensar. El muy cretino sonríe, sabe que cederé y me responde afirmativamente.

 

 

2 AÑOS DESPUES

 

Cuando miro a Will, pienso en todo lo que paso, no es que me arrepienta, como hacerlo con este pequeño ser que es mi vida, mi compañía y el único hombre que dejo que me maneje.

 

Estoy de nuevo en casa, después de un arduo trabajo para el FBI en el extranjero camuflando mi trabajo secreto para El Fumador. Ese hombre nunca se demostró como realmente era y aún hoy no lo hace.

 

Esto es patético, después de 2 años vuelvo y me asignan de nuevo a mi antiguo trabajo, al menos no con Mulder, eso es un alivio. Me he enterado que tiene una nueva compañera Anne Rivers, una rubia más baja que él y de buen cuerpo, eso es lo primero que me comentaron y peor, se rumorea que tiene un romance con ella, y pienso “vaya, un romance ¿quién lo diría?”. Me han comentado que estuvo deprimido un mes con mi ausencia, pero la nueva compañera lo trajo a la vida. Me pregunto de qué forma.

 

Aún no lo he visto y no quiero tampoco. No sé si resistiré el impacto, pero me mata la curiosidad. Ni siquiera pienso si esto me afectará, pero repentinamente, me acucian deseos de verlo y no pienso. Dejo de ser racional, me dirijo a su oficina y en el camino me encuentro con ella.

 

-         ¿¿Agente Scully??, es usted.

-         Sí - respondo y la miro de arriba a bajo.

-         No la esperaba por aquí.

-         Ah, ¿el agente Mulder?- pregunto ignorándola.

-         En su oficina-  contesta cortésmente, se da cuenta. La dejo y me dirijo hacia allá. No toco, sólo entro y cierro la puerta con seguro.

-         Hola - seco, duro y profundo.

-         ¿¿¿¿¿¿¿S...cully????????- me mira confundido - Pensé que llegabas mañana-  y se acerca para saludarme.

 

Mi integridad y todo lo que siento me abandonan, pero me hago la fuerte y me acerco para saludar, se me cae un fólder por los nervios, el se agacha, yo también, y huele tan bien. Corriente eléctrica, nos miramos, nos respiramos, demasiado cerca.

 

Empiezo a agitarme, intenta decirme algo, no escucho.

 

Me besa, invade mi espacio, cae sobre mí en el piso de  la oficina. Trato de levantarme, no deja de besarme, lo siento en todas partes, él no me suelta, me pone contra el archivero y me aprisiona ahí. No pienso, me esta besando como un loco, y yo igual.

 

Me recorre entera, me tiene las manos en los pechos y no recuerdo como llego ahí. En su arte de aprisionarme, me separa las piernas con las suyas, me sube la falda y desliza su mano, él esta excitado.

 

Pero yo no quiero que sea de esta forma, no es así como lo planee, así que lo empujo y lo abofeteo, intento salir, me detiene en la puerta, y me pone contra ella. Otra vez sus manos y yo que no pienso. Le digo:

-         Aún estas confundido

-         Nunca vuelvas a pegarme.

 

Le doy una cachetada de nuevo y salgo, agitada, excitada y satisfecha, realmente la falda esta mas que corta y la blusa, bueno la ajuste antes de entrar.

 

 

Continuará...