Título: La Declaración
Autor: lanfrancoclaudiaARROBAhotmail.com
Spoilers: Fight the future, algo muy chiquito referente a Emily (eso es todo creo)
Clasificación: MSR, O18W.
Resumen: Celos, declaraciones, y todos reciben lo que se merecen.
Disclaimer: No son míos!

Notas del autor: Bueno, la historia ocurre mientras trabajan en un caso, pero no le den importancia al caso (me refiero a el muy a la ligera).
Gracias a Carla, porque me alentó a escribir.
Feedback: por supuesto! lanfrancoclaudiaARROBAhotmail.com
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Título: La Declaración
Autor: lanfrancoclaudiaARROBAhotmail.com

Oficina de los Expedientes secretos X 18:00 hrs.

Mulder se encontraba en su oficina leyendo unos archivos que el director adjunto W. Skinner le había enviado a su oficina. Estaba muy concentrado y no escuchó entrar a su compañera a la oficina. Por un momento Scully creyó que se había quedado dormido leyendo su nuevo caso, recogió su abrigo del perchero y se acercó a Mulder tratando de hacer el menor ruido posible. Una vez parada justo detrás de él se agachó y le dijo muy cerca de su oído - “Más hombrecillos verdes, Mulder?”-, y sonrió al ver que su compañero saltó del susto. “Cielos Scully, no deberías hacerle eso a un hombre de mi edad, casi me matas!” y se volteó a verla y le sonrío. Scully se empezó a poner nerviosa por la proximidad de sus caras y por esa encantadora sonrisa que le alegraría el resto del día. Se paró y se movió hacia su escritorio mientras le decía –“Un hombre de tu edad?, hablas como si fueras un anciano, pero en serio Mulder, por qué es tan interesante lo que leías?”- y empezó a arreglar sus cosas para irse a su casa. “Bueno Scully, ten en cuenta que tu preguntaste”, le dijo Mulder y ella levantó la cabeza para darle una de sus miradas, “Es un caso nuevo, tiene todas las cualidades de ser un expediente x pero creo que no te va a gustar”-, él continuó. “Ya Mulder, déjate de rodeos y habla de una vez”- le dijo Scully que ya empezaba a perder la paciencia, solo quería saber de una buena vez en qué locura se iban a meter esta vez. “Se trata de la desaparición de unas niñas, todas alrededor de los 5 o 6 años, las autoridades de Virginia primero creyeron que eran secuestros, hasta que 2 de las desaparecidas fueron encontradas cerca de la carretera. Escucha bien Scully, las niñas estuvieron desaparecidas solo dos semanas, pero ahora aparentan tener 10 años.” – finalizó y se paró para alcanzarle el folder con las fotos y todo lo referente al caso. “Mulder, eso es imposible, seguro se equivocaron e identificaron mal a las niñas, uno no desarrolla tan rápido”- empezó a decir Scully mientras leía rápidamente las hojas y trataba de esconder como le afectaba el caso. Cuando terminó de analizar las fotos miró a Mulder y él comenzó a hablar de nuevo, -“Mira Scully, no tienes que aceptar ir conmigo, es más, creo que ya hay suficientes agentes trabajando en el caso...”- pero Scully no le dejó terminar y le dijo, -“Gracias Mulder por preocuparte por mi pero este caso no me va a afectar”. “No lo sé Scully, no quiero que recuerdes lo que pasó con Emily, no quiero que sufras más.” “Ya te dije, eso no va a pasar, además no puedo rechazar casos así nada más, y por último, yo soy tu compañera, no?, tengo que ir contigo, cuando dijiste que no me iba a gustar este caso creí que era algo peor”- dijo finalmente con una sonrisa para que Mulder le creyera. “Bueno, como tu quieras, tendremos que viajar mañana a las 7 de la mañana y ahí nos reuniremos con los otros agentes asignados, nuestro primer objetivo es encontrar a las otras niñas y luego veremos que les pasó”- dijo Mulder finalmente, recogiendo sus cosas y recogiendo su abrigo. Parándose de su silla y acercándose a la puerta para irse a casa Scully le dijo, -“Muy bien, vas a pasar por mi mañana o quieres que yo pase por ti?”. “Yo paso por ti a las 6, talves un poco antes, está bien?” le dijo cuando entraron al ascensor. “Si está bien, se puntual”.

Mañana siguiente
Oficinas del FBI de Virginia

Todos los agentes estaban en el cuarto cuando Mulder y Scully llegaron. Scully dio por arruinado su día cuando vio a la Agente Diana Fowly sentada mandándole sonrisitas a Mulder. Disimuló su incomodidad y tomó su sitio para empezar con las investigaciones.
Se dividieron el trabajo, primero cada agente con su compañero fue a una de las casas de las desaparecidas para hablar con los padres, y luego se volvieron a reunir. Scully y otros dos agentes mas iban a realizar los exámenes en el laboratorio para tratar de descubrir lo que ocasionó que esa niñas desarrollasen tan rápido. Mulder y los otros dos agentes, uno de ellos era D. Fowley fueron en busca de pistas para localizar a las otras niñas extraviadas. A Scully no le agradó la idea de que Mulder estuviera con esa mujer pero no dijo nada y se retiró a hacer su trabajo.

Laboratorio 18:00 hrs

Luego de trabajar casi todo el día en el laboratorio haciendo pruebas y más pruebas, el agente Phil Richards dijo, -“Ya es tarde, yo creo que mejor vamos al motel a descansar y poder seguir mañana temprano con nuestro trabajo”, y empezó a quitarse su bata blanca y recogió sus papeles. “Si tiene razón agente Richards, necesitamos el descanso”- y empezó a poner todo en orden para poder irse ella también, Richards arregló sus cosas se despidió de Scully y del otro agente y se fue. El otro agente empezó una conversación con Scully, -“Y agente Scully qué opina de este caso?”. “Bueno, creo que hasta ahora estamos haciendo todo lo posible, espero que nuestros compañeros hayan encontrado alguna pista” dijo Scully mientras se ponía su abrigo. “Si, estoy impresionado con lo que hemos analizado hoy, pero usted ya ha visto cosas así antes, no agente Scully?”- dijo el agente abriendo la puerta para que Scully pasara primero. “En realidad un caso como este nunca hemos tenido, pero en los Expedientes X he visto varias cosas impresionantes, cosas que usted no creería agente Malcom” fue lo que respondió Scully mientras caminaban hacia sus carros. Al agente Charles Malcom le agradaba trabajar con Scully y viceversa. Él era delgado y alto (no tanto como Mulder pero alto) tenía cabello castaño claro, ojos azules, en conjunto un hombre atractivo pensó Scully para si misma. “Aunque usted no lo crea Agente Scully, siempre me ha interesado su trabajo, he escuchado una y otra historia pero me gustaría poder conversar más con usted. Le invito un café, eso es si no está muy cansada, si es así lo podemos dejar para otra ocasión”, le dijo mientras Scully metía sus cosas en su carro. “Bueno gracias, si estoy un poco cansada pero creo que un café me caería bien, todavía me falta hablar con mi compañero sobre lo que hemos descubierto y no es tan tarde”- le respondió Scully. “Bien, entonces vamos al motel y nos encontramos en recepción?”- dijo el agente un poco emocionado de que Dana Scully haya dicho que si. “Esta bien, hasta luego entonces Agente”, dijo y se subió a su carro. “Nos vemos”, fue lo último que le dijo C. Malcom.
Dana Scully llegó al motel pidió su llave y fue al segundo piso en busca de su cuarto. Una vez ahí, se puso unos jeans pero dejó puesta la blusa que llevaba, luego fue al cuarto de Mulder, pero no lo encontró ahí. Lo esperó media hora y como no se apareció dejó sus notas sobre la cama de Mulder junto con una nota, en la que le decía que había ido a tomarse un café. Cogió su bolso y sus llaves y fue a recepción.
Ahí la estaba esperando C. Malcom y salieron juntos del motel. Justo cuando se subían al auto del otro agente llegó D. Fowley y los vio sin que ellos se dieran cuenta.

Algún café cerca de un motel en alguna parte de Virginia 19:30 hrs

Scully y Charles estaban sentados conversando muy entretenidamente. Scully estaba disfrutando de las anécdotas que intercambiaba con el otro agente.
“Imagínese Scully, yo estaba muerto de vergüenza” dijo Charles y empezó a reír por enésima vez.
Scully también reía y trataba de controlarse, pero se sentía muy bien haciéndolo, “Llámame Dana si gustas, vamos a trabajar juntos y no hay porque tener tanta formalidad”, dijo una vez que se calmó. “Ah, y tu dime Charles, para ser justos!”, dijo el otro agente con una sonrisa. “Esta bien Charles”, y siguieron conversando sin darse cuenta de la hora que era.

Un Motel en alguna parte de Virginia

Mulder se preguntaba por qué Scully se demoraba tanto en tomar un café, cuando de pronto alguien tocó a la puerta. “Pasa Scully, te estaba esperando” dijo Mulder, y se acercó a la puerta para abrir. Cuando abrió no vio a Scully sino no a Diana. “Hola Fox, estabas esperando a tu compañera?” preguntó con un tono que a Mulder le pareció estaba tratando de insinuar algo. “Quería discutir el caso con ella, si”- fue todo lo que dijo y la dejó pasar. “No creo que sea esta noche Fox, se fue con el agente Charles hace rato”, y se sentó en la cama. “Estás segura? Se suponía que nos veríamos aquí”- le preguntó Mulder. Se sintió ridículo por los celos que sentía pero no podía evitarlo, y qué si el otro agente se la quitaba?
“Yo los vi irse Fox” seguía hablando Diana Fowley, y sabía muy bien que podía aprovechar la situación para hacerlos pelear. “Vamos, te invito un café”. “Esta bien, así busco a Scully y nos regresamos”, dijo Mulder cogiendo sus llaves y su billetera.

El mismo café 20:50 hrs

Scully seguía contando (lo que podía explicar) sobre el trabajo en los expedientes x y se sentía a gusto de ver que el agente que la acompañaba también estaba disfrutando su compañía.
“He aprendido varias cosas” declaró Scully y terminó su café.
“Veo que te gusta lo que haces, yo también he aprendido mucho pero en mi área es más limitado, es decir, hago exámenes y todo eso, pero más es el trabajo de campo. Me gusta lo que hago pero es agotador”.
“Yo amo mi trabajo, así sea en el laboratorio o en el campo, pero tienes toda la razón, es agotador”. Scully notó que el otro agente miraba su reloj. “Dana, creo que hemos estado más rato de lo que creíamos, son casi las nueve de la noche” dijo asombrado. “Mulder me debe estar esperando, nos vamos ya?” le preguntó. “Si, mañana tenemos que trabajar” le respondió y se levantaron. Se dirigían al carro de Charles cuando llegaron Mulder y Fowley . Los vieron subirse riendo y partir sin darse cuenta de su presencia. Mulder no pudo evitar sentirse herido y se fue a su carro, dejando sola a Diana.

Motel

Scully estaba en su cuarto poniéndose unos pijamas. Ya había decidido que hablaría con Mulder en la mañana. Se sorprendió al no encontrarlo en su cuarto. Mas le vale que no esté con esa, pensó Scully.
Cuando se proponía a meterse en la cama escuchó que tocaban a la puerta. “Ya voy”, dijo y se dirigió a la puerta.
“Qué tal tu cita?”, le preguntó Mulder cuando entró a la habitación.
“De qué hablas Mulder? Fui a tomar un café y se me hizo tarde” fue todo lo que ella dijo.
“Si ya se, leí tu nota, pero te fuiste con el agente Malcom, Diana me dijo” dijo Mulder un poco irritado.
“Y qué si fui con el, qué tienes Mulder?” a Scully le parecía raro que se comportara así. Se sentó en su cama.
“Nada, es que estuve esperándote y no llegaste, y luego te veo muy feliz con el...” empezó a decirle pero Scully lo interrumpió. “No puedo tomarme un café con otro agente? Cuando llegué tu no estabas, seguro estabas con Diana. No lo se, pero yo no te iba a esperar más de media hora Mulder” fue todo lo que dijo, y ella también se empezó a molestar. “Y por qué no me dijiste que ella trabajaría con nosotros?” aprovechó en preguntarle.
“No hubo oportunidad. Disculpa por el interrogatorio Scully, no quise tratarte así. No tengo derecho a hacerlo, lo siento” y se sentó junto a ella.
“Vaya, regresó mi compañero”- dijo Scully poniendo su mano sobre la suya sonriéndole. “Scully, se que estamos en medio de una investigación, y que no debería decirte esto, pero...” empezó a decir Mulder pero no continuó. “Pero qué Mulder? Qué pasa, me estás asustando”.
“Scully, la escena que te hice..., tenía celos” confesó Mulder. Y Scully lo miraba con cara de sorprendida. “Se que somos compañeros, y que el protocolo no lo permite, pero no puedo negarlo más. Te quiero y he tratado de decírtelo desde lo que pasó en Antártida , pero no he tenido el valor. Si te incomoda mi revelación lo siento, si me lo pides, nunca más hablamos del asunto.” “Mulder.” Scully lo abrazó fuerte y el a ella. Se quedaron así un buen rato hasta que Scully le dijo en el oído “yo también te quiero”. Mulder se alejó un poco de ella para poder verle a los ojos, pero mantuvo sus brazos en su cintura. Poco a poco se fueron acercando, hasta que sus labios se juntaron. Primero fue un beso temeroso pero luego bajaron todas las barreras y el beso fue creciendo. Se volvía cada vez más apasionado y Scully sonreía mientras lo besaba, con un último beso se separaron, pero no se podían quitar los ojos de encima. Y sonrieron. Mulder se acercó otra vez y la volvió a besar, pero esta vez ya no sentados en la cama sino echados, el sobre ella, besando sus ojos, su nariz, sus mejillas y finalmente su cuello donde encontró la cadena de oro. Scully no podía creer lo que estaba ocurriendo. Pero lo estaba disfrutando y al igual que Mulder , sintió un peso menos, un alivio de ser correspondida. Mulder estaba disfrutando mucho, demasiado, por lo que decidió ir a su habitación porque si continuaba no iba a poder parar.
“Es tarde. Tienes que descansar. Yo también.” Le dijo Mulder entre besos.
“Tienes razón” le dijo Scully y se paró para acompañarlo a la puerta.
“Que duermas bien” se dijeron y con un último beso Mulder se fue.

La mañana siguiente 07:40 hrs

Scully se despertó y sintió que alguien la miraba. Saliendo de su estado de medio dormida, abrió bien los ojos y vio a Mulder arrodillado junto a su cama. Tenía el cabello mojado, por lo que supuso que ya se había duchado y además ya estaba cambiado.
“Mulder qué haces?” preguntó Scully, mientras se sentaba.
“Admirando el paisaje, buenos días dormilona” le dijo con una de las sonrisas preferidas de Scully, “te iba a despertar cuando abriste los ojos, ya es tarde, tenemos que irnos”.
“Qué hora es?, no puedo creer que me quedé dormida” Y se levantó dirigiéndose al baño. Mulder la agarró de la mano y la detuvo. “Scully, no has desayunado. Si quieres yo me adelanto, no hay problema”.
“No Mulder, vamos juntos, ya comeré algo allá” y se metió al baño.

Oficinas del FBI de Virginia

El día fue bueno para los agentes. Mulder y D. Fowley encontraron a otra niña en un bosque. Scully y el otro grupo de agentes terminaron con los exámenes y pudieron determinar que las niñas habían sido expuestas a algún experimento científico.
Scully y el agente Malcom fueron a interrogar a la niña encontrada.
Cuando Scully entró al hospital quiso darse media vuelta y salir corriendo, pero controló sus emociones y se dirigió al cuarto de la niña.
“Hola Susi, cómo te sientes?” le preguntó Scully a la pequeña niña que se veía asustada.
“Bien, gracias señorita policía.” Le respondió tímidamente.
“Puedes llamarme Dana si quieres” y la niña le sonrió. Scully sintió que su corazón se partía lentamente, pero por el bien del caso puso sus problemas personales a un lado y empezó a interrogarla.
Scully salió de la habitación de la niña y le dijo al agente Malcom que tenía más información del testimonio de la niña. Cuando iban por el pasillo Scully sintió que la habitación le daba vueltas.

Motel 15:00 hrs.

Scully no encontraba a Mulder ni a los otros agentes en ningún lado. El agente Malcom la llevó al motel para que descansara y comiera algo, después de que Scully se desmayara en el hospital. Ella le dijo al otro agente que se encontraba bien, que la causa de sus mareos era la falta de comida.
“Gracias por acompañarme Charles” le dijo Scully sentándose en su cama. El otro agente se sentó en una silla y le dijo, “no es nada Dana. Me diste un gran susto en el hospital. Tienes que cuidarte, nuestro trabajo nos exige mucho y tu no puedes estar con el estómago vacío todo el día”.
“Ya te dije que se me olvidó. Quiero pedirte un favor.” Le dijo Dana un poco temerosa.
“Lo que sea, dímelo y yo lo hago”
“No le digas nada de esto a mi compañero, no quiero que se preocupe por una tontería como esta”
“Tu salud no es una tontería, y creo que ya es un poco tarde. Cuando te desmayaste, me asusté y lo primero que hice fue llamar a Mulder. No le dije que había sucedido pero le dije que no estabas bien” le respondió Charles con cara de arrepentido. Justo en ese momento entra Mulder a la habitación. Se sorprende al ver a Scully casi echada en la cama y más cuando ve al otro agente ahí sentado. Se contuvo para no hacer una escena, y le preguntó a Scully lo que pasaba.
“No es nada, solo cansancio y estrés, eso es todo Mulder” le contestó Scully y el otro agente guardaba silencio.
“Por qué no me dijo eso por teléfono Agente Malcom?, me ha hecho salir de una investigación, y me hizo creer que algo le había pasado a mi compañera” Mulder estaba muy molesto.
“Mulder, yo le pedí que te llamara, creo que vamos a terminar con este caso” Scully trató de cambiar de tema.
El agente Malcom se disculpó y los dejó solos.
“De qué estás hablando Scully?” para alivio de Scully lo que dijo llamó la atención de Mulder, lo suficiente para no discutir.
“La niña que entrevistamos ahora, sabe varias cosas, a diferencia de las otras niñas recuerda donde estuvo, y con quienes”.
“Pero cómo puede ser?, cuando Diana y yo la interrogamos no quería ni hablar” Mulder estaba emocionado y Scully se alegró por eso y porque pronto podrían ir a casa.
Trabajaron en el cuarto de Scully, tratando de conseguir una dirección para el lugar que la niña había descrito. Scully estaba sentada en su cama (con las piernas cruzadas en forma de yoga) trabajando en su laptop y Mulder en una mesa tenía todo el material para descifrar el rompecabezas. Desde su sitio , Mulder levanta la cabeza y se queda observando a Scully, luego de unos minutos le dice, “Scully?”.
Sin levantar la mirada de la pantalla ella le responde “Mm?”, pero el no dice nada.
“Qué pasa Mulder?” pregunta Scully cuando se da cuenta que el no le había respondido, pero seguía concentrada en lo que hacía en el laptop.
“Te amo” dijo Mulder seriamente mirándola fijamente. Scully dejó lo que estaba haciendo, lo miró y sonrió. El se acercó hasta su cama y se sentó a su lado.
“Yo también te amo Mulder” y se acercó para besarlo. Mulder no podía creer que en un día (o mejor dicho en una noche) su relación con Scully haya cambiado tanto. No podía creer que ahora la tenía entre sus brazos haciendo realidad uno de sus tantos sueños que involucraba a Scully. Cuando se separaron, Scully le preguntó –“Dónde estabas cuando Malcom te encontró?, no te pude localizar y quería verte”.
“Fui a almorzar y se me hizo tarde, lo siento” le dijo Mulder antes de darle un pequeño beso en la nariz.
“A almorzar con Diana?” preguntó un poco celosa.
“Sí, con Diana y con dos agentes más, qué pasa Scully, celosa?” dijo tratando de animar los ánimos.
“No confío en ella y tú lo sabes muy bien. No puedo creer que la recomendaras para este caso, y ahora pasas todo el día con ella”
“Cielos Scully, piensa bien lo que estás diciendo!” le dijo Mulder levantando la voz y alejándose de ella.
“Sé lo que estoy diciendo, ayer fue lo mismo, yo regreso al motel como habíamos quedado y no te encuentro.” Le contestó poniéndose de pie.
“Mejor me voy, obviamente el caso te está afectando y tratas de desahogarte con esto.” Y se dirigió hacia la puerta.
“Te vas porque sabes que es verdad Mulder. Admítelo, todavía sientes algo por ella y ella no hace más que perseguirte, tu no te das cuenta pero lo único que ella quiere es que me odies”.
“Eso no es verdad, y ella no es como tu crees Scully.”
“Y todavía la defiendes” seguía Scully. A pesar de que ella no quería pelear, parecía que su boca tenía voluntad propia y que decía cosas que ella en verdad no creía ciertas.
“Está bien Scully, quieres discutir?, bien!” Mulder se volteó a mirarla, “tu me acusas a mi, cuando ayer tu te fuiste con Charles y te demoraste tres horas en regresar. Y hoy lo encuentro en tu habitación, los dos muy cómodos, sintiéndose en casa, no?”
“Cómo puedes ser tan estúpido Mulder? Después de anoche crees que quiero a otro?”
“Lo mismo te pregunto yo, Scully. Yo no empecé esta discusión. Si quieres hablar de lo que realmente te está molestando, sabes donde encontrarme” salió y tiró la puerta detrás de él.
No debí quedarme, pensaba Mulder, no debí dejarla decir tanto, tal vez es una excusa para pelear, tal vez se arrepiente de lo que pasó ayer. En el camino a su cuarto se encontró con D. Fowley.
“Cómo está la agente Scully?” le preguntó cuando los dos entraban al cuarto de Mulder.
“No era nada, que haces aquí?” ella se sentó junto a él y se le fue acercando, lo abrazó y lo besó en los labios. Cayeron echados en la cama y él la alejó molesto, ella seguía encima de él.
“Qué haces Diana?” le preguntó Mulder mientras trataba de quitársela de encima.
“Vamos Mulder, tu sabes que quieres, no pierdas tu tiempo esperando a alguien que obviamente no te quiere” le respondió con una sonrisa, que le abrió los ojos a Mulder, dándose cuenta que Scully tenía razón.
Justo en ese momento Scully entra de improvisto con el agente Malcom detrás de ella y no pueden creer lo que ven. Le lanza una mirada de hielo a Mulder y dice “Lamento interrumpir, pero ya tenemos una dirección” y se fueron. Mulder se levanta furioso y va detrás de ella. Pero cuando sale al corredor ya no había nadie.

Un edificio abandonado

Las tres parejas de agentes entran corriendo con sus armas en la mano, pero solo encuentran un edificio vacío. Se separan y cada uno va a una habitación diferente. Mulder y Scully entran al sótano que parecía estar vacío.
“Vamos Scully, no hay nadie aquí” le dice Mulder esperándola al pie de las escaleras. Scully no le hizo caso y sacó su linterna, él empezó a subir y ella se dirigió a la parte oscura cuando siente que el piso se iba a caer.
“Mulder?, ven y pisa con cuidado” le advirtió Scully.
“Qué es, yo no veo nada” le dijo, dirigiendo la luz de su linterna a la cara de Scully.
“Baja eso que no me dejas ver!” le ordenó Scully, que trataba de acostumbrar sus ojos a la luz y la oscuridad, “dirige la luz dos metros más allá de mis pies, y no te acerques hacia mi”.
Mulder hizo lo que le indicó y vio un hueco en el suelo. “Scully, trata de salir de ahí ahora, esto se va a caer en cualquier momento” Mulder temía que algo le pasara a Scully. Scully empezó a caminar hacia donde se encontraba su compañero, cuando uno de sus pies se fue hasta abajo. Mulder al escucharla gritar corrió y la agarró de una mano y Scully quedó colgando. “Ya te tengo, no pasa nada” trató de reconfortarla. Scully le pidió su linterna a Mulder y alumbró sus pies. “Mulder, vas a tener que dejarme caer...” pero Mulder no la dejó terminar. “De qué hablas Scully?”
“Escúchame, no es tanta la altura de donde estoy al piso, suéltame” Scully no podía soportar el dolor en su brazo.
“Estás segura?” Scully escuchó terror en su voz y trató de convencerlo.
“Si, si no me sueltas vamos a caer los dos” Mulder trató de bajarla un poco más y después la soltó. Scully cayó y después de orientarse vio a dos niñas de 5 o 6 años.
“Scully?” preguntó Mulder.
“Estoy bien, trae a los otros” le gritó desde abajo.
Llegaron ambulancias y bomberos para sacarlas del agujero. Después que el doctor la revisó, Scully cogió sus cosas y se marchó al motel sin avisarle a Mulder.
Cuando Mulder llegó al motel fue a buscarla a su habitación. Abrió la puerta sin tocar y la encontró haciendo sus maletas.
“Qué haces Scully? Adónde vas?” le preguntó acercándose a ella.
“A casa, mi vuelo sale mañana temprano” le respondió fríamente sin voltear.
“No te puedes ir”. “Claro que puedo, tu cierra el caso, ya no aguanto estar aquí ni un minuto más”
Mulder puso una mano sobre su hombre y la obligó a voltear. Al verla supo que había estado llorando y se maldijo por hacerla sufrir una vez más.
“Scully, lo que viste, no es lo que tu crees...” empezó Mulder pero no pudo terminar.
“Claro, seguro tenía algo en su ojo, no?” respondió ella sarcásticamente pero no pudo contenerse y se puso a llorar. Mulder la rodeó con sus brazos y ella se resistió al principio, pero después dejó de luchar y se relajó en sus brazos. “Por qué?” preguntó ella con su cara en el pecho de Mulder.
“No hay un por qué Scully, ella lo provocó y yo la resistí. Nunca te haría algo así. Eres lo más importante de mi vida, ERES MI VIDA, y nunca te lastimaría adrede.”
“Mulder?”
“Si?” le preguntó acariciando su cabello.
“La voy a matar” dijo ella abrazándolo también. Él la cogió con sus dos manos y levantó su rostro. Besó sus lágrimas y sonrió. “Lo siento Scully, debí hacerte caso.”
“Ya déjalo Mulder, no hay que dejar que esto vuelva a pasar, de acuerdo?” subió sus manos al cuello de Mulder.
“Nunca más” y se besaron.
“No debí acusarte, tenías razón, decía cosas que en verdad no creía, yo también lo siento”, se disculpó y lo volvió a besar. Mulder la guió hacia la cama y los dos cayeron uno encima del otro. Scully se sentía emocionada y no quería parar. Sus manos cobraron vida y empezaron su exploración. Por primera vez nadie los interrumpía. La pasión entre ellos fue aumentando y Scully empezó con la corbata de Mulder. El no se quiso quedar atrás y abrió uno por uno los botones de Scully, pero ella lo detuvo. “Mulder?”
“Qué pasa Scully, estás cansada, podemos esperar hasta llegar a Washington” le dijo Mulder entre besos. Ella volvió a besarlo, cada vez más intenso, Mulder lo tomó como un permiso y prosiguió con los botones.
“Los. Otros. Agentes. Están. En. Los. Cuartos. De. Al. lado.” Decía Scully mientras lo besaba y mientras sus manos luchaban con el cierre de Mulder. Mulder ya había abierto la blusa y sus manos la acariciaban debajo de su falda, en sus muslos, acercándose cada vez más a donde ella más lo deseaba. Hasta que se detuvo. Se levantó y se acercó a la puerta y le puso llave. “Los otros agentes han salido a cenar, Scully. No hay nadie en todo el piso” le informaba con una sonrisa mientras se acercaba a ella. En el camino se deshizo de su camisa y pantalones. Scully imitó sus acciones y dejó caer al piso su blusa y su falda, quedando solo en su ropa interior igual que él. “Muy conveniente Agente Mulder” y Mulder la echó en la cama muy tiernamente, como si temiendo que se rompiera. “Verdad que si, que piensa hacer con esa información, Agente Scully?” le preguntó mientras tiraba a un lado el brassier. Scully no respondió, solo dejó a Mulder desnudo completamente, sin importarle donde cayeran los boxers negros. Las manos de Mulder se propusieron hacer lo mismo y Scully levantó sus caderas para ayudarle. Inconscientemente sus piernas se separaron y Mulder aprovechó y se colocó entre ellas. Luchó por control para no apresurarse y empezó a besarla, sus labios bajaron a su cuello y luego a sus senos mientras sus manos la tocaban en sus partes más íntimas. Scully le acariciaba el cabello, la espalda, los hombros, todo lo que estuviera a su alcance y comenzó a alcanzar su punto y por lo que sentía en su muslo, Mulder también estaba cerca. “Mulder” – Scully trató de formar una frase coherente pero estaba teniendo muchas dificultades.
“Mm?” fue todo lo que salió de la boca de Mulder. “Ahora”- le dijo Scully con firmeza en su voz.
“Estás segura? No tenemos protección...” empezó a decir. “Mulder, no importa, soy tu doctora y sé que no tienes ninguna enfermedad y en cuanto a lo otro...”- lo besó y siguió, sus caderas provocando las de Mulder, -“ya sabemos que no puede pasar”. Mulder no esperó nada más y entró, el acto tan hermoso que Scully quiso llorar. Se empezaron a mover y encontraron su ritmo. Mulder ya estaba cerca y trató de separarse pero Scully lo cogió del trasero, obligándolo a que se hundiera más en ella. Fue todo lo que bastó para que Scully llegara a su clímax y mientras su cuerpo temblaba con la fuerza de éste, sintió a Mulder explotar dentro de ella. Sus cuerpos se relajaron y Mulder la empezó a besar. Scully se sentía como nueva, como si hubiera nacido otra vez.
“Te amo, Mulder” dijo una vez que encontró su voz.
“Y yo a ti” y la siguió besando. Después de un largo rato, Mulder creyó que Scully se había quedado dormida y se levantó, separando donde todavía estaban unidos.
“Adónde vas?”
“No quería aplastarte con mi peso” le dijo mientras la cubría con las sábanas. Scully lo agarró de un brazo y jaló con fuerza. Él cayó de nuevo en la cama y lo sorprendió colocándose encima de él. Con una pierna a cada lado de Mulder, Scully bajó la cabeza y asaltó los labios de Mulder.
“Qué tiene en mente, Agente Scully?” le preguntó con una sonrisa picarona.
“Ten en cuenta que tu preguntaste Mulder”.
“Uy yu yuy, debo asustarme?” empezó a burlarse.
“Todo depende, puede un hombre de tu edad continuar?” le devolvió la burla.
“Estás en grandes problemas!” la agarró de la cintura y cambió posiciones. Una vez más, el la tenía atrapada entre la cama y su cuerpo. Y empezaron otra vez.

La mañana siguiente 05:30 hrs.

Mulder despierta con Scully en sus brazos. La alegría que siente es enorme. Lentamente se levanta de la cama y busca su ropa en el piso.
“Qué hora es?” preguntó Scully medio dormida. El movimiento de la cama al levantarse la despertó.
“Las 05:30, a qué hora sale tu vuelo?” ya se había puesto sus boxers y sus pantalones.
“A las siete, ya te vas?” Scully se sentó en la cama, su cuerpo cubierto con las sábanas.
“No quiero levantar sospechas, quieres que te lleve al aeropuerto?” Mulder buscaba desesperado su corbata y camisa entre la ropa de Scully que también estaba regada por toda la habitación.
“Mejor cancelo el vuelo.”
“No es necesario que te quedes Scully, ve a Washington y aprovecha el día, yo te daré el alcance. Mi vuelo sale a las diez”.
“Está bien.”
Mulder se acercó le dio un beso de despedida y fue para su cuarto.

Oficinas del FBI Washington 12 medio día

“Si agente Scully, ya llegaron, Mulder fue a su oficina.” Le dijo su superior que no parecía muy contento con el resultado del caso.
“Señor, hicimos todo lo que pudimos” dijo de repente Scully.
“Lo sé, hicieron un buen trabajo, felicitaciones. Infórmele a Mulder que mañana tienen el día libre”
“Gracias, lo haré” Scully se disculpó y fue en busca de Mulder. Cuando llegó a su oficina, escuchó otra voz aparte de la de Mulder. Era D. Fowley.
“Fox, ella te va a dejar por el primero que le ofrezca un mejor puesto!” decía la agente.
“Mira Diana, si no dejas de hablar mal de Scully...”
“Qué, que vas a hacerme?” lo cortó D. Fowley.
“Te lo advierto, nadie habla así de ella y menos una bruja como tu.” Mulder explotó y empezó a gritarle. Scully sonrió al escuchar como Mulder la defendía.
“No sabes de lo que soy capaz!” dijo finalmente D. Fowley y salió por la puerta furiosa. Scully se había escondido en las escaleras y cuando escuchó que el ascensor se cerraba entró a la oficina.
“Qué haces aquí preciosa?” le dijo Mulder cuando la vio, y se acercó a abrazarla.
“Mulder, ten cuidado con lo que dices en el trabajo. No quiero que nos separen si descubren lo que pasa entre nosotros”, le dijo soltándose de su abrazo.
“Tienes razón” y le mandó un beso de lejos.
“Eres incorregible, Mulder!” y ella le mandó otro beso. Se quedaron mirándose hasta que el teléfono los distrajo. Scully contestó,- “Scully”
“Soy Skinner, los quiero a usted y a su compañero en mi oficina de inmediato” y le colgó.

Oficina del Director Adjunto W. Skinner

“Es cierto agentes esa acusación” preguntó Skinner muy alterado.
“Señor, todo lo que la agente Fowley le ha dicho es mentira” dijo Mulder en su defensa.
“Yo los vi, señor, se estaban besando en el pasillo del motel donde nos hospedábamos y se metieron a su cuarto. Ni les importó que los otros agentes los vieran o escucharan” dijo una Diana despechada.
“Señor, yo no voy a permitir que esta agente me falte el respeto con sus acusaciones. El agente Mulder y yo somos solamente compañeros y amigos, nada más, lo que ella está diciendo no tiene fundamentos, es su orgullo lo que la está haciendo hablar.” Dijo Scully actuando perfectamente.
“Qué quiere decir con eso agente?” preguntó Skinner a Scully.
“Mulder?, por qué no se lo cuentas tú?, yo no estaba en tu habitación cuando ocurrió”
“Bueno señor, yo no quería decir nada. Todavía no puedo creer lo que está haciendo la agente Fowley”
“Lo que diga, no es cierto” empezó a decir D. Fowley.
“Guarde silencio, a usted ya la escuché, continúe Mulder” dijo muy molesto su superior.
“La tarde de ayer, la agente Scully y yo discutimos y cada uno fue a trabajar en su habitación, solos. La agente Fowley fue a mi cuarto y trató de seducirme. Yo la rechacé y ella empezó a desvariar. Al parecer ella creía que la rechazaba porque tenía algo con la agente Scully. Scully vio como estaba encima de mí y como yo trataba de alejarla, el agente Malcom lo vio también”.
“Eso es todo lo que necesitaba saber, agentes Scully, Mulder, pueden retirarse y disculpen por hacerlos pasar este mal rato” dijo Skinner que se proponía a hacer pagar a D. Fowley.
“Gracias, señor” dijeron los dos al mismo tiempo y se pararon para irse a casa. La agente Fowley se paró también y se acercó a Scully.
“Scully?” la llamó y ella volteó para ver que quería esta vez.
“Eres una perra” le dijo, Scully no pudo contenerse y la abofeteó.
“Vuelve a hablarme así y te mato” le contestó Scully.
“Agentes!” llamó Skinner. Scully se dio media vuelta y con el consentimiento de su superior se fue. Skinner decidiría como castigar a Fowley. Mulder salió detrás de ella.
“Estás bien?” le preguntó Mulder cuando la alcanzó.
“Si, no sabes las gans que tenía de hacer eso, y tenía la excusa perfecta!” le respondió.

Apartamento de Dana Scully 14:00 hrs.

Después de haber almorzado, Mulder y Scully estaban acurrucados en el sillón viendo televisión.
“No puedo creer que haya sido tan estúpida para acusarnos con Skinner” dijo Scully.
“Es estúpida!, cómo va a creer que iba a acostarme con ella, si sabía que yo te amo” le dijo besando su cuello. Scully se volteó en sus brazos para mirarlo a los ojos y le dijo,-“ Estás seguro de esto, Mulder? Tú estás arriesgando todo”. “Más que seguro” le respondió y la besó. “Mulder?”
“Qué Scully?” preguntó medio distraído, trataba de quitarle la blusa.
“Vamos a mi habitación”.

Fin.